El descaro de Katir contra el equilibrio de Mechaal: el gran duelo del meeting de Madrid

El 3.000 de la capital de España será su único cara a cara en pista cubierta. También competirá Yulimar Rojas.

Mohamed Katir, Adel Mechaal, Marta Perez y Mariano García, durante la presentación del meeting de Madrid de atletismo
Mohamed Katir, Adel Mechaal, Marta Perez y Mariano García, durante la presentación del meeting de Madrid de atletismo FOTO: AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

«El pulmón me quemaba», explica Mo Katir en conversación con este periódico. «Estaba entrenando en altitud [en Sierra Nevada] y pensaba que era por eso, pero me hice una PCR y di positivo en covid. Eso era lo que me provocaba lo del pulmón y que tuviera tantas pulsaciones», continúa. Comenzó a correr, y regular, había fatiga. «Mi entrenador me preguntaba: “¿Cómo estás?”, y yo no quería rayarme, y le decía: “Muy bien, muy bien”, pero en realidad estaba tocado», reconoce. A los once días, ya pudo seguir su preparación con normalidad, aunque sus planes se vieron alterados. Si había alguna duda de si iba a competir mucho en pista cubierta, se terminó: no fue al Campeonato de España y no irá al Mundial (18-20 de marzo). Pero sí estará en el meeting de Madrid (miércoles 2 de marzo), en la final del World Tour indoor, como protagonista de una de las carreras que más interés va a despertar, los 3.000 metros, en los que se espera un duelo apasionante con Adel Mechaal.

Adel Mechaal es ahora un hombre feliz. Acaba de batir el récord de Europa de los tres kilómetros y ha ganado el doblete 1.500-3000 en el nacional. La palabra más importante en estos momentos para él es «equilibrio», y su entrenador, Antonio Serrano, tiene mucho que ver en ello. «Le costó adaptarse a Madrid porque venía con un problema [sospechas de dopaje por saltarse tres controles de las que quedó libre tras una resolución del TAS], se encontraba solo. Siempre ha sido como muy independiente y yo le he hecho ver que es al revés, que tiene que apoyarse en la gente que le quiere, que los demás estamos para ayudarlo», desvela su técnico. Eso fue hace mucho. «A mí me vino hace cinco años y ya era un atleta de nivel, quizá le faltaba ese equilibrio en la vida. Su mujer, por ejemplo, le da equilibrio», insiste. Su mujer es turca y también atleta, y por eso Mechaal estuvo viviendo un tiempo en Estambul y Antonio le mandaba la preparación. «El año pasado estaba en Turquía, que era un país de semáforo rojo por la pandemia y no podía viajar mucho y competí poco. Estaba con mi mujer y vimos a Katir hacer 7:25 en Karlsruhe; fue brutal. Y ella me dijo: “La que te espera en el nacional”. Pude prepararme bien y le gané. Tener un rival en casa hace que des más», explica el propio Mechaal, que ya está de nuevo viviendo en Madrid. Y disfrutando: «Su actitud es muy buena. Por la mañana puede hacer un entrenamiento con los chavales y por la tarde el propio, y eso no lo aguanta cualquiera. Ha aprendido a descansar también», describe Serrano. Tiene mucho que enseñar Mechaal, pero también puede seguir aprendiendo.

Katir entrena en Mula, donde no hay pista de atletismo, y cuando tiene que prepararse en ella se va a Murcia o a Cartagena, donde está su entrenador, Gabi Lorente, el hombre con el que creció de una manera descomunal en 2021, para batir en el verano los récords de España de 1.500, 3.000 y 5.000 y pegarse con los mejores. También recuerda una anécdota con Mechaal: «He crecido viéndole. En 2015, en un campeonato por Comunidades, le dije que si podía tirar para que yo hiciera 8:14 en el 3.000 y me dijo que no porque había viento», rememora, y echa una carcajada. «Es una motivación, un gran ejemplo. Espero que las lesiones le respeten», añade Katir. Y Mechaal, que está a su lado, toca el suelo, que es de madera.

El barcelonés tiene 31 años: «Me he ido peleando con todos: en la época de Juan Carlos Higuero, Arturo Casado, Diego Ruiz, y aquí sigo como un dinosaurio, feliz de seguir dándoles caña, que haya una persona a la que tengan que ganar», reflexiona. Para él la carrera de hoy en el Polideportivo Municipal Gallur es doble, porque sí irá Belgrado: «Mi objetivo es ganar a Lamecha Girma para que no haya cuatro de Etiopía en el Mundial. Si Katir me gana y yo gano a Girma habré cumplido», opina.

«Si me sale mal pues el año que viene. Me quedan quince años...”, dice Katir, que acaba de cumplir los 24. «Pero estoy bien, para bajar mi marca», amenaza. Es un atleta distinto desde sus declaraciones: «A mí me motivan más los récords que las medallas. Hacer 3:26 es una locura, inhumano. Una medalla vas a cualquier país y hay alguien que la tiene, pero correr un 1.500 en 3:26 [su marca es 3:28.76] sólo lo ha hecho una persona [El Guerrouj, en 1998]». Contradice la corriente habitual que habla de que los récords se baten, pero las medallas son eternas.

Madrid será testigo de la gran pelea del 3.000 y verá la primera competición de triple en 2022 de Yulimar Rojas, la campeona olímpica, la récordwoman (15,67), que sueña con los 16 metros.