Adán y esos dos penaltis

La Razón
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El Real Madrid se vio sorprendido por el empuje bético en el inicio. Muy buenos los primeros quince minutos verdiblancos coronados por el gran gol de Cejudo El Betis realizó una presión alta, muy adelantada, obstaculizó la circulación del balón madridista con un juego intenso y muy aguerrido. El Madrid se fue recuperando y adueñándose poco a poco de la situación, pero le faltó claridad en ataque y presencia de los centrocampistas en el área de Adán.

Como la catedral

Todo eso y los dos penaltis que Martínez Muniesa no quiso o no se atrevió a pitar. Fue claro el que le hicieron a Cristiano, pero es que el no pitado a Benzema clama al cielo y a la catedral de La Almudena. Y los dos pudieron cambiar el signo del partido, por mucho que luego hubo otro posible de Varane. Y recordemos los datos: diez penaltis lleva el Barcelona a favor por cinco del Madrid, del Eibar y del Sevilla, los segundos en ese apartado. Curioso que los catalanes doblen al segundo en penaltis a favor... En cuanto al juego, Modric quiso marcar el ritmo con el balón y manejar los tiempos.

Buenos cambios

El Madrid salió a por todo en el segundo tiempo y encontró justo premio en el gol de Benzema, aunque le habilitase James, que había arrancado en posición de posible fuera de juego por poco. Pero el que apareció fue Adán. El cancerbero bético hizo varias paradas extraordinarias, sacó manos milagrosas y se convirtió en un muro. Un partidazo del meta que se formó en el Madrid y que frenó una tras otra las ocasiones del equipo de Zidane. El Real mejoró con la salida de Carvajal. En el fútbol moderno los laterales deben ser ofensivos, circunstancia que complica mucho a las defensas. Lo buscó con fe y coraje el Madrid, pero no encontró ya el premio del triunfo que mereció. La Liga se aleja un poco.