Así fue el «robo» a Orlando Ortega en la final de los 110 vallas

El jamaicano McLeod invadió su calle en plena remontada e impidió que el español alcanzase el podio. «Es un robo y sabía que podía pasar esto», dijo el vallista de origen cubano

McLeod, por los suelos después de invadir la calle de Orlando Ortega y frenar su remontada
McLeod, por los suelos después de invadir la calle de Orlando Ortega y frenar su remontada

La gran baza española de medalla en los Mundiales de Doha, el vallista Orlando Ortega, se quedó sin metal en medio de la polémica. La final de los 110 vallas se resolvió sin él en el podio debido a la invasión de su calle por parte del campeón olímpico y mundial, el jamaicano McLeod. «Estoy sin palabras. Me parece un robo, es una estafa y la IAAF tiene que hacer algo con este evento porque no es la primera vez», lamentaba Orlando en la zona mixta minutos después de quedarse sin medalla.

Y ese «la primera vez» iba dirigido directamente a la acción protagonizada por McLeod. «Desde que me enteré que estaba al lado de él en la final sabía que podía pasar esto», aseguró. En la calle cinco estaba el español de origen cubano y en la cuatro, el jamaicano. «El sabe que es más rápido en las tres primeras vallas y luego yo soy más rápido. Cuando estoy metido en la lucha por las medallas se mete en mi calle. La IAAF tiene que hacer algo. Me han robado una medalla porque podía haber luchado por el oro hasta el final, pero así no se puede, así no se puede», lamentaba Orlando Ortega al borde de las lágrimas.

Y es que el español salió por detrás de McLeod y Holloway. El jamaicano y el estadounidense eran las principales amenazas. Los dos atletas pronto mostraron la espalda a Ortega, pero entre la tercera y la cuarta valla comenzó la remontada. En la antepenúltima, la carrera estaba por decidirse. Holloway se había escapado y enfilaba el camino hacia el oro. McLeod ya notaba la respiración de Orlando Ortega en la nuca y sucedió lo que no debía haber pasado. El jamaicano se fue desplazando hacia su derecha. Centímetro a centímetro comenzó a aproximarse peligrosamente a la calle cinco. Lo hizo tanto que acabo invadiéndola. Incluso llegó a derribar la última valla de Orlando con su pierna derecha antes de estrellarse contra el suelo y condenar al español. «Un año trabajando para esto y que llegue un momento así en la final me parece impresionante. Entiendo que haya choques de manos, puedo aceptar que haya un roce, pero algo como esto no lo puedo aceptar. No soy juez, ya hay gente que trabaja en eso y espero que esto tenga un arreglo. No puede haber atletas que destruyan esto así porque es un evento muy hermoso», aseguraba Ortega que acabó en la quinta plaza. «Es duro sacrificarse todo el año, que te quiten una medalla así. Así no se puede. Valoro a mi contrario, respeto a mi rival, pero que me ganen limpio, que corran más que yo. Así no lo acepto. Que se acabe así una temporada no vale la pena», confesó a punto de romper a llorar.

El oro fue para el estadounidense Grant Holloway (13.10). El ruso Shubenkov (13.15) se encontró con la plata y el francés Martinot-Lagarde (13.18) agradeció el favor para colgarse el bronce. Orlando Ortega sigue sin ganar una medalla en un Mundial, aunque en esta ocasión sintió que se la habían robado.