Baloncesto

96-68. EEUU aplasta a Lituania y espera en la final al ganador del Francia-Serbia

Estados Unidos no ha fallado esta noche en la semifinal del Mundial España en el Palau Sant Jordi, ha derrotado a Lituania (96-68) y ya espera rival para la final que se jugará el domingo en la Palacio de los Deportes de Madrid, donde mañana Serbia y Francia se jugarán la otra plaza para luchar por la medalla de oro.

El equipo de Mike Krzyzewski no decepcionó ante una poderosa Lituania, uno de los rivales que más le han plantado cara en este torneo, en el que el equipo americano volvió a marcar paso firme y continúa con el expediente inmaculado y completo de victorias.

Estados Unidos viajará a Madrid para el domingo intentar revalidar la medalla de oro que hace cuatro años se llevó en la final de Turquía, en la que barrió al equipo anfitrión.

España debía ser el gran rival de Estados Unidos en la cancha madrileña el domingo, pero todo se desvaneció anoche cuando Francia arrebató el sueño a los de Juan Antonio Orenga, que han salido por la puerta de atrás del torneo.

En Madrid se decidirá el domingo qué selección se alza con la Copa del Mundo y ante Estados Unidos estará un rival europeo, Francia o Serbia.

El equipo galo, vigente campeón de Europa, se presenta como un 'outsider', y no porque no tenga un potencial fuera de toda duda, sino porque al cruzarse con España en cuartos, tras caer ya en la fase de grupos contra el equipo anfitrión, poco menos que estaba condenada a caer contra los Gasol y compañía.

A pesar de no haber podido contar con el pívot Joakim Noah (Chicago Bulls) y con el base Tony Parker (San Antonio Spurs), Vincent Collet ha armado un grupo al que ha dotado de herramientas incluso para tumbar a una de las favoritas, España.

Mañana Francia se medirá contra la poderosa Serbia, con un expediente descomunal en el concierto europeo y mundial de selecciones, y que ha cuajado una gran actuación en España.

Inicialmente se presentaba en las apuestas como el principal escollo del equipo de Orenga para privarle de llegar a la final contra Estados Unidos.

Ahora, bajo la dirección de Sasha Djordjevic, exjugador del Barcelona y el Real Madrid, y a pesar de las notables bajas, Serbia se presenta como el gran aspirante a acceder a la final y dar guerra a Estados Unidos.

De hecho, Serbia, desde la desintegración de Yugoslavia, nunca se ha enfrentado contra Estados Unidos. Pudo haberlo hecho en la final del Mundial de Turquía, pero los anfitriones apartaron a los serbios del duelo por el título al vencerles en la semifinal.

CRÓNICA

Un parcial de 10-0 al inicio de la segunda parte certificó el pase de Estados Unidos a la final del Mundial con una contundente victoria sobre Lituania (96-68), que aguantó el tipo durante la primera mitad, pero acabó desfondada tras el descanso, cuando el conjunto norteamericano, ya desatado, dio una nueva lección de intensidad, velocidad y ritmo.

Cuatro años después de verse las caras en el Mundial de Turquía, Estados Unidos y Lituania se enfrentaban de nuevo por una plaza en la final de la máxima competición de la FIBA y, aunque con diferentes protagonistas (de aquel triunfo por 89-74 en Estambul 2010 solo quedan Rose, Guy y Curry del equipo USA y Seibutis, Maciulis, Pocius, Jankunas y Jasaitis, por Lituania), el desenlace volvió a ser el mismo.

Esta vez, además, los lituanos se quedaron muy pronto sin opciones. Y eso que arrancó bien el conjunto de Jonas Kazlauskas. Intenso en defensa, cerrando bien el rebote y anotando, eso sí, con dificultad, y casi siempre desde la línea de personal.

Una canasta a aro pasado de Pocius rompía la igualdad inicial y colocaba tres puntos por delante a Lituania (10-13, min.5), pero la irrupción de Thompson en el partido (14 puntos en la primera mitad) y su muñeca letal contrarrestarían el dominio del rival y abrirían la primera brecha para Estados Unidos al final del primer cuarto (21-16).

Cuando Curry se unió a Thompson desde la línea de 6,75, los chicos de la NBA lograban alcanzar los diez puntos de ventaja (32-22, min.13), pero Lituania no bajaría los brazos aun.

Con más corazón que acierto, Valanciunas, Motiejunas y Darjus Lavrinovic plantaban cara en la zona a Davis, Faried, Cousins y compañía. Y unos buenos minutos de Kuzminskas en ataque reducían distancias en el electrónico (36-30, min.16).

Fueron los últimos coletazos de Lituania, condenada por las pérdidas (12 en la primera mitad) y el mal día de sus tiradores (1 de 8 en triples en los dos primeros cuartos).

Estados Unidos se fue al descanso ocho arriba (43-35) y empezaría el tercer período como un vendaval: ahogando a su rival en defensa y con un parcial de 10-0, que obligó a Kazlauskas a pedir tiempo muerto, ponía tierra de por medio (53-35, min.22) y dejaba sentenciado prácticamente el partido.

La sangría no paró de crecer durante los minutos siguientes, con los de Mike Krzyzewski poniendo un marcha más y Harden (13 puntos en el tercer cuarto) al mando de las operaciones en cada ataque a campo abierto.

El partido ya había muerto definitivamente par los lituanos al final del tercer cuarto (76-49), pero también para los estadounidenses, quienes no pisaron más el acelerador.

Todos, menos Irving, empeñado en arreglar sus flojas estadísticas de los tres primeros cuartos en la recta final del partido para acabar como máximo anotador del choque con 18 puntos.

- Ficha técnica:

96 - Estados Unidos (21+22+33+20): Irving (18), Curry (13), Harden (16), Faried (9), Davis (8) -cinco inicial- Thompson (16), Rose (4), Gay (3), Derozan (-), Plumlee (2), Cousins (7) y Drummond (-).

Seleccionador: Mike Krzyzewski (USA).

68 - Lituania (16+19+14+19): Juskevicius (12), Seibutis (3), Maciulis (2), Motiejunas (2), Valanciunas (15) -cinco inicial- Pocius (10), Kuzminskas (15), Darjus Lavrinovic (9), Jasaitis (-), Ksistof Lavrinovic (-), Jankunas (-) y Vasilauskas (-).

Seleccionador: Jonas Kazlauskas.

Árbitros: José Reyes (MEX), Sreten Radovic (CRO) y Matej Boltauzer (SLO). Eliminaron por cinco faltas personales a Davis (min.34) y Cousins (min.37).

Incidencias: Semifinal del Mundial de la FIBA disputado en el Palau Sant Jordi de Barcelona ante 15.070 espectadores.