Thunder suda para salvar el honor

Tras caer en Madrid, los NBA sufren para ganar al Barça (89-92).

Tras caer en Madrid, los NBA sufren para ganar al Barça (89-92).

Westbrook se levantó del banquillo para gritar con todas sus ganas a Vezenkov. El jugador del Barça se disponía a lanzar un triple decisivo y la estrella de los Thunder intentó descentrar a su rival. Él ya había jugado todo lo previsto, pero no había sabido dejar el partido sentenciado. Sudó Oklahoma para salvar el honor en su visita a España, porque no estuvo lejos de subirse al avión con dos derrotas en la maleta. El Real Madrid había disfrutado el lunes a costa de la falta de rodaje de los americanos, que no se emplearon en defensa y acabaron siendo la víctima de la fiesta final en el Barclays Card Center. «Ha sido un buen aprendizaje», decía Billy Donovan, que dio muchos minutos a jugadores que durante la temporada van a estar en el banquillo o incluso en la primera fila de la grada vestidos de traje.

Ayer, tocaba hacer escala en Barcelona y medirse a otro grande de Europa. A otro equipo con mucho talento y cada vez más físico, capaz de complicar a los NBA en estos amistosos que sirven para extender el producto a todos los lugares.

A diferencia del día del Real Madrid, ni siquiera pudieron los Thunder despegarse al principio. Siempre estuvo igualado el debate y con pocas amenazas de escapada. Un punto arriba llegó el Barcelona al último cuarto (68-67), en el que Oklahoma trató de poner más intensidad para no tener un final apretado. Lo mismo intentaron a la vuelta de vestuarios, con Westbrook empeñado en enseñar sus galones de estrella.

En vez de sentenciar, el base lo que hizo fue cargarse de faltas, mientras el Barcelona se mantenía cerca o por delante en el marcador. No es que necesitaran la victoria, pero sí se notó que la querían más que el lunes, por eso de no marcharse doblemente derrotados. El Barça seguía a su ritmo con un Claver desatado. El ex de Portland parecía querer demostrar que en la NBA no supieron ver su potencial ni darle todas las oportunidades. Por eso ayer respondió de alguna manera con 25 puntos y más decidido en ataque que otras veces. Un gran triple suyo ponía tres puntos por delante a los azulgrana con dos minutos por jugar (89-86). Kanter tiraba otra vez del carro bajo el aro ante la ausencia de Steven Adams y seis segundos faltaban y un punto arriba estaban los Thunder cuando Vezenkov se quedó solo en la esquina.

A su lado apareció Westbrook para, medio en broma medio en serio, gritar con fuerza. Quería que fallase su tiro el barcelonista, que no acertó. Respiró OKC, por aquello de irse para casa con el saldo de victorias y derrotas equilibrado. Sólo una anécdota antes de afrontar su primera temporada sin Kevin Durant. Su gran ídolo los ha abandonado para jugar con los Warriors y, sin él, sus objetivos quedan muy recortados.