Cara a cara: ¿Es una barbaridad pagar 88 «kilos» por Suárez?

Mordida inglesa y dispendio descomunal; José Damián González

Lo que le va a hacer el Liverpool al Barça es una «mordida inglesa» en toda regla, carajo, Carazo... Porque Luis Suárez es un buen futbolista, pero en ningún caso uno de esos galácticos elegidos para la gloria que valen su precio en oro, pongamos que hablo de Cristiano y sí, claro, también de Messi, que aquí en la «caverna centralista» se juega menos con la doble moral que por allí en la «cueva catalanista»... Y, si me apuras, hasta vale menos que Bale, que apunta a futuro Balón de Oro y que duplica en galardones de mejor jugador de la Premier al uruguayo (dos el galés, uno Suárez). Y el charrúa, además, no podrá jugar hasta finales de octubre. Menuda ganga.

w Espero homilía de Sistach

Para más «inri», ardo en deseos de preguntarle a monseñor Sistach si prepara ya una homilía desde el Arzobispado contra este precio poco justo que va a pagar el Barça. Lo digo porque las hemerotecas nos llevan al final a todos a confesión. Y Lluís Martínez Sistach se mostró muy escandalizado en su día por lo que bautizó (mejor dicho, condenó) como «dispendios descomunales en los contratos deportivos», en clara alusión al Real Madrid y el fichaje de Cristiano. Espero ansioso la reflexión del Arzobispo ahora que la caja de caudales del Barça está «en lenguas». O que algún político independentista lleve el asunto al Parlamento Europeo, como tan demagógicamente se ha hecho en casos anteriores, siempre con el Madrid de por medio. ¡Jo, qué tropa!

w Otro delantero que devorará Leo

Y queda por ver también si acaba enredado en ese laberinto de frustraciones en el que se pierden todos los delanteros que van pasando en fila india al lado de Leo: Eto' o, Bojan, Ibrahimovic, las de Caín que también pasó Villa, o el más reciente caso de Neymar, que ha perdido su sonrisa en Barcelona encasillado junto a la cal de la banda izquierda, que ha marcado pocos goles aquí y que se ha soltado allí con su selección en Brasil. No, Suárez no vale 88 millones de euros, carajo, Carazo, monseñor...

Duele que se lo hayan quitado al Madrid; por José Luis Carazo

La envidia te corroe, José Damián. Cómo puedes hablar de barbaridad, disparate o desatino, sobre el hecho de que el Barça pague 88 millones (a mí me consta que son menos) por el fichaje de Luis Suárez. Es el delantero de moda de la Premier League por su fútbol y sobre todo por sus goles, que le han llevado a la conquista de la Bota de Oro y a ser nombrado mejor jugador del campeonato. A la caverna os duele, os escuece y os irrita que una vez más el Barcelona haya quitado por arte de birlibirloque al Real Madrid otra estrella por la que suspiraba desde hace tiempo, como en su día hizo el club blaugrana con Ronaldinho y más recientemente con Neymar.

w Florentino le quería

Luis Suárez, quien por cierto ha elegido al Barça por delante del Madrid, será la guinda del pastel culé. Vamos a disfrutar de un equipo que contará con la mejor tripleta atacante del planeta: Neymar, Messi y Suárez. Y deberías saber que el delantero uruguayo estaba en la lista de Florentino Pérez. Tiro de hemeroteca. 29 de mayo de 2014: «El Real Madrid quiere fichar a Luis Suárez este mismo verano». Y para más inri, quiero subrayarte, acentuarte y recalcarte que hasta François Gallardo aseguró una noche que también estaba cerca de convertirse en jugador blanco.

w Se ganarán títulos de tres en tres

José Damián, no me salgas ahora por peteneras al asegurar que el Barça ha mordido el anzuelo por el hecho de que el Real se haya echado atrás con lo ocurrido por el uruguayo en el Mundial de Brasil. Sé que eso os dará más carnaza para atacar sin piedad al Barça, como lo estáis haciendo en los últimos diez años, pero eso me trae sin cuidado. Y no me hables de políticos y homilías, que bastantes sermones dais ya en la carverna. Este Barça volverá a ganar los títulos de tres en tres y el Madrid volverá a pasarse un tiempo sin llevarse nada a la boca. Como ya ocurrió en la época de Pep Guardiola, aunque muchos no la queréis recordar.