La pizarra: Lo mejor del Madrid de Solari está por llegar

► Real Madrid - Valencia:

La solución, Carvajal

Solari, en busca del once ideal, más cambios. Las dudas físicas, maquilladas con la posesión (lo más criticado por la afición). El primer acto, un cuentatoques. La portería y Neto eran elementos decorativos. Sólo la candidez del rival permite la calma ante tanta confusión. Autogol (vale igual). Los problemas, cuando se acaba el oxígeno. Aparecen los fantasmas. Recibe cuatro ocasiones claras y Courtois, en plan superhéroe, salva el descontrol. Llegan los cambios. Juega Isco. Bale (otra decepción). Modric (tieso)... Se ganó. «Match ball» superado. Lo mejor estará por llegar, digo yo.

► Barcelona - Valencia:

Líder sin alardes

Posesión de balón y dominio, pero lentitud exasperante. Con paciencia intenta derribar el muro de un tímido Villarreal. Llega lo más difícil: abrir la lata. Bastó el talento de Leo y el desequilibrio de un inspirado Dembélé, en su mejor versión. Por dentro, por fuera, rematando... determinante. Dibujó el centro para el gol de Piqué. Punto y final. En el segundo acto los amarillos quieren desperezarse y arriesgan a cambio de dejar espacios. Muy inocentes. Messi se encarga de poner la puntilla y recuperar a un Barça con problemas físicos. Líder sin alardes.

► Girona - Atlético:

La horma de su zapato

Salida excepcional de los rojiblancos. Ritmo alto, dominan con máxima intensidad. Diez minutos de espejismo. El Girona equilibra, el Atlético comienza a replegarse y pierde todo lo que parecía bueno. Desaparecido. La única ocasión es una pared genial de Griezmann con Saúl, lateral izquierdo ayer. El rival se siente cómodo. Llega la jugada del penalti. Un error y 1-0, demasiado premio. Toca reaccionar, a tumba abierta, cambios imprevisibles. Desordenado. Se desmelena. Entran Correa y Gelson. Le sonríe la fortuna. Empate justo.