Messi hace de Sergio Ramos

El Barcelona vence en el Bernabéu en el último minuto y se pone líder gracias al gran Leo, aunque el Madrid sigue dependiendo de sí mismo para proclamarse campeón.

GASEOSO Y MUY DURO

Alineación política: vuelve Bale. Diez minutos asfixiantes, presión total, dominio total, acorralado el Barça. De pronto, el duelo se equilibra. Se pierde intensidad, se pierde el balón y hasta Bale cambia de banda. Llegan los golpes: Casemiro y Marcelo, indultados. El gol es balsámico, producto de un barullo. Parece serenar los ánimos, pero pronto llegan las tablas. Sólo desorden y contras para llegar a Ter Stegen. El problema se soluciona sin querer: lesión de Bale; Asensio al campo.

Segundo acto. Partido roto. Sale el Madrid al ataque, pero no tarda en convertirse en un ida y vuelta en el que todo puede pasar. Marca Rakitic, James no se rinde, pero esta vez el último minuto juega en contra de los suyos.

ÁRBITRO, LEO Y NEY

Alcácer se disfraza de Ney. Empieza en la izquierda, pero se va al medio con asiduidad. La propuesta de juego de los de Luis Enrique, intocable. Al principio, sorprendidos, perdidos. Aparecen Iniesta y Busquets, se asocian y comienza otro partido. Llega el gol en contra y lo acusa, pero Leo se encarga, en una jugada de inspiración, de retomar los mandos. Se recupera el balón y a partir de ahí, el control del juego. Todo abierto.

Segundo acto. Aguanta la embestida blanca y empieza a asustar a Keylor. Marca Rakitic y se queda con diez, pero no sabe conservar el balón en un enome rondo para que pase el tiempo. James lo castiga, pero Messi no había dicho su última palabra.

MESSI, EL FACTOR DECISIVO

El Real Madrid se estira por los costados. Asensio es peligroso por la derecha y Marcelo comienza a ser un martillo por la izquierda. James es la sorpresa de Zidane: entra por Benzema y marca el gol del empate, a la desesperada, que dejaba la Liga a un paso para el Madrid. Kovacic entró para proteger a Casemiro de la expulsión. Se palpaba otro milagro en el Bernabéu, con diez por la expulsión de Ramos, pero...

Superioridad en el medio. El Barça se hace con el centro del campo. Iniesta resucita, Busquets roba, Rakitic trabaja y marca, y Leo hace de todo. Como un centrocampista más, cada vez que coge la pelota, peligro. Fuerza la amarilla de Casemiro, la de Kovacic, la roja a Ramos... y, además, marca.