Piqué y Ramos, condenados a entenderse

La Razón
La Razón FOTO: La Razón

Era una de las imágenes de la victoria de España ante Chequia: Piqué celebrando el único gol del encuentro con Sergio Ramos encaramado a su espalda. Condenados a entenderse, ayer en el Municipal de Toulouse se vio un acercamiento entre los dos centrales indiscutibles de la Selección. Tras el encuentro, el del Barça puso el siguiente mensaje en Twitter acompañado de la mencionada imagen: «Supongo que no hace falta decir nada más. ¡Somos un magnífico equipo! Un gran día para todos». Y Ramos le respondió: «¡Equipazo!». Además, ambos jugadores se siguieron mutuamente ayer en esta red social. En el campo, Ramos y Piqué nunca habían dejado de entenderse. Desde Sudáfrica, el sevillano no ha vuelto a ejercer de lateral derecho, formando una inquebrantable pareja de centrales con el díscolo jugador barcelonés. Pero, fuera del césped, han tenido numerosas y grandes diferencias en los últimos años.

Ahí empezó todo

Algo antes de la Eurocopa de Polonia y Ucrania comenzaron las hostilidades. La temporada recién concluida, en la que el Madrid ganó la Liga de los récords con Mourinho, y la anterior, la de aquel polémico y tenso rally de clásicos, hicieron mella en la Selección hasta el punto de que Del Bosque tuvo que recurrir a los servicios de un psicólogo para poner paz entre blancos y culés. En aquel torneo, madridistas como Ramos, Xabi Alonso o Arbeloa apenas se dirigían la palabra con Piqué, Busquets o Xavi.

«¿En andaluz?»

Uno de los picos de tensión en esa relación de alto voltaje entre Ramos y Piqué llegó en una rueda de prensa que ambos jugadores estaban ofreciendo de forma conjunta en aquel torneo. Una periodista le pidió a Piqué que contestara en catalán a una pregunta, el jugador del Barça lo hizo y a Ramos no le pareció bien. El sevillano tiró de ironía: «En andaluz, díselo en andaluz. Le cuesta entender el castellano». Piqué tradujo su respuesta al castellano con una sonrisa, aunque aquel incidente tuvo que ser aclarado después entre ambos jugadores, que siguieron ejerciendo con profesionalidad su labor en la Selección pero muy distanciados en lo personal. Ambos han afirmado en distintos momentos que no se irían «de cañas» con su compañero en el centro de la retaguardia española.

«Más respeto»

Más reciente es la defensa que Ramos, ya como capitán del Real Madrid, se vio obligado a hacer de su compañero en el equipo blanco Arbeloa tras ser calificado éste por Piqué como sólo un «cono-cido». Ramos le lanzó un aviso: «A Piqué le digo que tenga respeto por los compañeros. Las faltas de respeto son enemigas del buen ambiente. Hemos tenido en los últimos años buenos ejemplos como Puyol, Xavi, Raúl o Iker, tenemos que evitar tonterías». Antes, cuando comenzaron los pitos al barcelonés en varios campos de España, Ramos había terciado: «Sus últimas acciones no ayudan. Cuando estás en una celebración, a alguno se le va un poco».

«¿Un Periscope?»

A esta enorme grieta que es la relación entre los dos centrales de España le toca ahora estrecharse. Forzada o no, ayer se escenificó cierta complicidad mutua, aunque Ramos siga exigiendo respeto. ¿Habrá un Periscope conjunto? Piqué ya dijo que lo intentaría.