FC Barcelona

El cero atrás y el «10» arriba

El Barça, el menos goleado de la Champions, recibe a la Roma con la esperanza de no encajar goles y con Messi cada vez más recuperado.

Los jugadores del Barcelona escuchan la charla de Valverde en el entrenamiento de ayer
Los jugadores del Barcelona escuchan la charla de Valverde en el entrenamiento de ayer

El Barça, el menos goleado de la Champions, recibe a la Roma con la esperanza de no encajar goles y con Messi cada vez más recuperado.

En Sevilla, por primera vez en la temporada, quizá por la desesperación de buscar remontar un 2-0, el Barcelona se partió en dos, se descosió, fue débil atrás, aunque su rival no lo aprovechó. «Esto no puede pasar el miércoles [por hoy]», dijo Guillermo Amor, el director de relaciones institucionales del club. «Si ves ese partido, no puedo estar contento con la constitución defensiva», respondió ayer Valverde. Le preguntaron al respecto porque lo sucedido en el Pizjuán fue una excepción, no la norma. Valverde ha dado al Barcelona una seguridad defensiva que no tenía desde hacía años. De hecho, es el conjunto menos goleado de la Liga de Campeones, con sólo dos tantos en contra. No es un equipo defensivo, pero la defensa es prioritaria. Frente a los pocos tantos recibidos sólo es el decimotercer participante que más remates ha hecho en la competición, y el duodécimo con más goles a favor (13, por los 28 del Liverpool, los 22 del Madrid, los 21 del Bayern...) Sin el tridente en ataque y con Rakitic y Busquets más juntos en el medio, el equipo ha multiplicado su fiabilidad. «Está temporada llevamos muchos partidos sin encajar goles y se nos da bien, porque acostumbramos a marcar. Es muy importante conseguir ese reto antes de viajar a Roma, ya que la ida es en casa», aseguró ayer Jordi Alba. «Sería interesante no encajar y ganar el partido», confirmó Valverde.

Apuntalado el sistema defensivo con Ter Stegen como último escollo, lo que suceda en la otra zona del campo depende en gran parte de Messi. Nadie mejor que Alba, uno de sus mejores socios, para definir lo que supone el «10»: «Tenemos que dar gracias por verlo jugar cada tres días. A los rivales les da miedo y a nosotros nos da tranquilidad. Con él somos mucho mejores y cuando está en el campo las posibilidades de ganar son más grandes». La incidencia del argentino se volvió a demostrar el último día contra el Sevilla. Salió al campo en la segunda parte, algo «tocado», pero anotó el gol del empate. «Messi está mejor que el otro día. Si entra en la lista, podría ser una posibilidad que jugara de titular», desveló Valverde sobre las molestias de su estrella. Hay pocas dudas de que participará. En esta edición, Leo lleva ocho dianas, tres de ellos en la eliminatoria pasada contra el Chelsea. Uno de los que tratará de frenarlo será Fazio, que lo conoce bien porque juntos ganaron el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín. «Es el mejor del mundo, pero no debemos centrarnos sólo en él, sino en el Barcelona y, sobre todo, en la Roma», dijo el central. Di Francesco, su técnico, alertó también de la peligrosidad de Luis Suárez, pese a que en esta Champions todavía no se ha estrenado.

Con esta fórmula espera el Barcelona superar los cuartos de final de la máxima competición continental, su límite las dos últimas temporadas, frenado el año pasado por la Juve y el anterior por el Atlético. La Roma era un rival apetecible a priori, pero el favoritismo no sirve de nada, como dijeron ayer todos los protagonistas. Valverde defiende que, ¡cuidado!, el equipo de Di Francesco logró pasar en un grupo en el que estaban el Chelsea y el Atlético de Madrid. «Ser favorito no tiene valor, sólo sirve para las apuestas. En cuanto empiece a rodar el balón el favoritismo puede variar en función de cómo sea la primera jugada», expresó el «Txingurri». La Roma no pisa los cuartos de final desde hace diez años, pero llega para intentar hacer «algo extraordinario», en palabras de su entrenador, que anunció que no saldrán a encerrarse atrás y que Nainggolan, que estaba en duda por una lesión, tiene posibilidades de jugar.