Real Madrid

El chiringuito de Pedrerol: ¿Por qué no viniste antes, Zidane?

El Madrid no pudo ganar en el Villamarín, pero volvió a mostrar un cambio de actitud y un fútbol brillante por momentos. Adán, con sus paradas, fue el mejor.

El Madrid de Zidane no pudo ganar, pero volvió a convencer a todos
El Madrid de Zidane no pudo ganar, pero volvió a convencer a todos

Nunca hay que celebrar un empate y menos en un club como el Madrid, pero el esfuerzo del equipo blanco hasta el último minuto en el Villamarín merece un gran elogio. Hacía mucho tiempo que no veíamos al conjunto madridista tan sacrificado, tan implicado, con esa agresividad. Un equipo en el que hasta Benzema bajaba a defender, al que no se le puede reprochar falta de actitud, que no dio un balón por perdido, en el que todos remaron en la misma dirección: la de la portería del Betis.

Ni un pelotazo

Y todo eso lo hizo el Madrid sin dar un sólo pelotazo. Jugando al fútbol como le exigen su historia y sus aficionados. Controlando el partido, dominando en campo rival, sacando el balón jugado desde atrás. Un Madrid con otra cara en sólo tres partidos, donde Modric, estelar, vuelve a ser el jugador que maravillaba a todos; o donde Kroos parece haber recuperado su nivel.

Mal inicio blanco otra vez

También hubo algo negativo. Fueron los primeros 15 minutos. Otra vez la asignatura pendiente del Madrid. El equipo volvió a tardar en meterse en el partido en una cita decisiva, donde no se podía fallar. Le ocurrió algo parecido a lo de Villarreal, y al final lo terminó pagando. Al menos, eso nos permitió disfrutar del golazo espectacular de Cejudo a los siete minutos.

El arbitraje, lo peor

Tampoco me gustó Martínez Munuera. Su arbitraje fue desastroso. Se comió dos penaltis al Madrid al principio, uno al Betis y el fuera de juego de James en el gol del empate. No estuvo a la altura.

Partidazo de Adán

El que sí estuvo sobresaliente fue Adán. ¡Vaya faena hizo a sus ex compañeros! El portero bético lo paró absolutamente todo. Mantuvo en pie a un Betis arrinconado en su terreno con algunas paradas antológicas, sobre todo una a Benzema y otra a James cuando se cantaba gol. Él fue el gran culpable de que el Madrid no se fuera del Villamarín con los tres puntos que tanto peleó.

La vuelta de James

Zidane, que sabe manejar el banquillo, le dio su primera titularidad a James. Y el colombiano, que va recuperando poco a poco su nivel, respondió dando una asistencia. El técnico francés sabe que le necesita. Como a Carvajal, que fue suplente por unas décimas de fiebre y salió en la segunda parte.

El camino a seguir

El empate es muy malo para las aspiraciones del Madrid en la Liga, sí. Pero es el camino a seguir. Sin duda. Todas sus opciones pasan por continuar en esta línea. ¿Por qué no viniste antes, Zidane?