Una bomba por explotar

Polonia ha sobrevivido sin los goles de Lewandowski. «Está bien», dice su técnico.

Robert Lewandowski, en un entrenamiento de Polonia
Robert Lewandowski, en un entrenamiento de Polonia

Polonia ha sobrevivido sin los goles de Lewandowski. «Está bien», dice su técnico.

No hay ni rastro de Lewandowski en la tabla de goleadores de la Eurocopa, pero Polonia no se inmuta. Está en cuartos gracias a su solidez defensiva y a que ha sido capaz de encontrar otros caminos hacia la portería rival a la espera de la explosión definitiva de su estrella. «Lo he dicho muchas veces y lo vuelvo a repetir. Robert está muy bien física y mentalmente. En este equipo está teniendo un papel muy importante. Es un gran motivador para sus compañeros y lo que hace en el campo es muy valioso», decía ayer su técnico. «Es el mejor del mundo en su puesto y, tácticamente, ha jugado muy bien. Lleva haciendo todo el torneo lo que el equipo necesita», insistía Adam Nawalka, consciente de que la sola presencia del delantero del Bayern cerca del área mediatiza a las defensas rivales. Un rematador de su clase atrae mucha atención y deja que otros compañeros de ataque estén más libres. Lo sabe muy bien Milik, un futbolista de menos dimensión ahora mismo que Lewandowski, pero que ha estado toda la Eurocopa más cerca del gol. Ha hecho uno de los tres que suma Polonia, porque los otros dos han venido desde el extremo, donde Blaszczykowski siempre es una amenaza con sus llegadas por sorpresa.

Ambos futbolistas han rematado más veces a portería –5 y 3 respectivamente– que Lewandowski, que sólo acumula dos remates buenos, tres fuera y tres bloqueados. A cambio de su poca pólvora, el futbolista del Bayern ha jugado mucho de espaldas, generando espacio para el resto y dando tiempo a la llegada desde segunda línea. A esto se refiere su técnico con lo de hacer lo que el equipo le necesita, al tiempo que pide un poco de protección para él por parte del colegiado. «Los árbitros deben prestar más atención a este tipo de jugadores en general, para evitar que se repitan las faltas. Son jugadas que ocurren muy rápido y que habría que sancionar con amarilla o roja para eliminarlas», avisaba.

Hoy, en Marsella, la dinamita de Cristiano se mide a la de un futbolista que lleva mucho tiempo en la órbita del Real Madrid. Es el nombre más recurrente cuando se piensa en una pieza para acompañar a Benzema en el ataque blanco. Lewandowski es más «killer» que el francés. Sabe jugar fuera del área, pero dentro de ella no negocia.