Real Madrid

Final de la Champions: Zizou tiene más de un plan

El entrenador del Madrid ha probado varios equipos durante la Champions y aún tiene que decidir qué once va a disputar la final. Por minutos, Lucas sería titular, aunque la duda es quién acompañará a Ronaldo.

El entrenador del Madrid ha probado varios equipos durante la Champions y aún tiene que decidir qué once va a disputar la final. Por minutos, Lucas sería titular, aunque la duda es quién acompañará a Ronaldo.

El Real Madrid llegó ayer a Kiev, una ciudad que empieza a sentirse de Champions y a la que también han ido llegando los aficionados más madrugadores o que viajan de países más lejanos y que necesitaban tiempo para aterrizar en la capital de Ucrania. No queda nada para la final y es seguro que tanto Klopp como Zidane tienen ya todo claro, aunque esconden sus cartas. Sobre todo Zidane, que tiene una baraja más amplia que nadie en Europa.

Puede que el entrenador francés quiera mañana tener el balón; o piense que es más importante proteger las bandas del equipo; o quiera pillar la espalda de la defensa rival; o piense innovar para sorprender.

Según decida, elegirá a los futbolistas apropiados y el sistema que considere más efectivo. Y no será fijo, porque durante el partido puede ir cambiado para adecuarse a las circunstancias. La duda del francés, si es que tiene alguna, es si apuesta por Bale o por Benzema para el ataque. Uno le da gol; otro le da fútbol, balón y conexión entre el centro del campo y el ataque, además de ser Karim uno de sus jugadores preferidos.

Puede que empiece así, por tanto, con el once más parecido a la final de Cardiff, después de todas las vueltas que ha dado esta temporada. Pero tampoco sería una locura ni nada extraño que decidiese proteger a su equipo de las contras y de los balones a las bandas con los que el Liverpool sale a la contra a toda velocidad.

No se le olvida a Zidane el daño que hizo Douglas Costa en el encuentro de vuelta contra la Juve, cuando el delantero se colocó a la espalda de Marcelo y desde allí revolucionó el partido e hizo temblar la ventaja que los blancos habían conseguido en la ida. Lo mismo sucedió en el segundo encuentro contra el Bayern, pero esta vez por el otro lado. Ribery golpeó y golpeó por una banda que sin Carvajal se sintió desvalida.

Ese problema en los lados de la defensa lo ha ido solucionando Zidane con la presencia de Lucas Vázquez, el jugador que, por minutos, forma parte del once titular del Real Madrid de la Champions. En un final de temporada espectacular ha jugado más que Benzema y que Bale, así que su presencia sobre el césped de Kiev no debería sorprender a nadie. Lucas, además, se merece disputar la final después de ser uno de los descartes en la victoria contra la Juve en la final de la Duodécima.

La opción de Lucas y Asensio juntos, cada uno por un lado, le ha ido gustando cada vez más a Zidane según ha ido avanzando el curso. Con ellos puede dibujar un equipo que ocupa mucho mejor el campo que con otros sistemas y le dan, además, trabajo y vuelta atrás cuando se pierde la pelota. Fueron los protagonistas de la eliminatoria contra el PSG y, desde entonces, han sido lo más llamativo del Real Madrid en este final hacia Kiev.

Ese cambio de dibujo ha hecho que se vaya olvidando al trío Bale, Benzema y Ronaldo. «La BBC es la mejor con diferencia. Lo han demostrado muchas veces, pero el día a día es lo más importante y mis ideas y lo que digo a mi grupo debo corresponderlo con actos. La BBC jugó en Barcelona. Ahora estamos todos preparados y eso es lo importante», explicaba Zidane esta semana. Los tres de arriba han pagado la irregularidad del Madrid en Liga y han perdido su estatus. Pero aún así pueden ser titulares o coincidir en algún momento del encuentro. Ya han demostrado que son capaces de ganar títulos.

Por último, habrá que ver si el entrenador se atreve a innovar y sacar un equipo sin Casemiro en el centro del campo. Lo ha hecho un par de veces durante la temporada. En un partido de Liga en el Bernabéu, contra el Sevilla, prescindió del brasileño para jugar sólo con Modric y Kroos y ganar por goleada. Ambos tienen que aplicarse en defensa, pero frente a rivales que se descosen, la presencia de Casemiro a veces no es tan importante. Contra el Bayern en el Bernabéu también se inventó una solución: dejó al «14» en el banquillo para jugar con Kovacic, porque creía que el croata le podía dar una salida individual del balón y romper la presión rival.

No le salió bien.