Florian Thauvin: El huracán que domó Bielsa

Florian Thauvin nació en 1993 el mismo año en que el Olympique de Marsella ganó la única Copa de Europa del fútbol francés. Casualidad o no, ese mismo año fue el último que un futbolista del equipo marsellés marcó tantos goles como él en una temporada. Fue Alen Boksic el último en alcanzar los 22 tantos que suma esta temporada en la Liga francesa, a los que añade once pases de gol. Sólo Cavani ha marcado más goles que él.

El de Thauvin es un viaje de ida y vuelta a Marsella, en el que ha regresado un futbolista más sereno que el que se marchó al Newcastle. Entre Marcelo Bielsa y Rudi García, Thauvin ha crecido. Lejos queda aquel futbolista del que el seleccionador sub'20 francés, Pierre Mankowski, decía que tenía que «aclarar» su cabeza cuando fueron campeones de la categoría en 2013.

«Es un jugador lleno de condiciones, con una gran capacidad de desequilibrio. Con el tiempo puede ser uno de los mejores jugadores de Francia, que significa ser uno de los mejores jugadores del mundo», decía de él Marcelo Bielsa cuando lo dirigía en Marsella. «No me permitiría criticar a Bielsa. Es una persona que me ha aportado mucho en el fútbol. Me ha sustituido muchas veces, pero me ha reforzado su confianza cada vez que me ha puesto como titular. Me ha aportado una cultura diferente. Con él hemos trabajado mucho, algo que no se suele hacer en Francia. Ahora que juego en el extranjero, eso me da ventaja. Quiero agradecerle todo lo que me ha dado», reconocía Thauvin.

Una opinión parecida tiene sobre él su actual entrenador, Rudi García. «Él da el máximo en cada partido, es un futbolista muy generoso. Puede convertirse en un jugador de muy alto nivel, pero todavía debe trabajar», dice.