Los vicios de McLaren

La falta de presupuesto y de un director técnico de renombre pueden afectar el desarrollo del MCL34, el coche de Carlos Sainz en la temporada 2019.

Sainz sufrió en Melbourne un fallo de motor que le apartó de la primera carrera en la undécima vuelta
Sainz sufrió en Melbourne un fallo de motor que le apartó de la primera carrera en la undécima vuelta

La falta de presupuesto y de un director técnico de renombre pueden afectar el desarrollo del MCL34, el coche de Carlos Sainz en la temporada 2019.

Antes de que Alonso aterrizara en McLaren en 2015, una persona muy relacionada con el equipo inglés comentó: «Ya no conozco a nadie en la fábrica». Esta persona formó parte de la escudería inglesa hasta hace bien poco y, realmente, lo que quería decir es que no reconocía al grupo de ingenieros con los que él había trabajado, y, en definitiva, con los que había cosechado y vivido muchos éxitos. La McLaren actual no es la de antes y eso repercute en muchos aspectos del desarrollo del equipo. Ha entrado mucho personal joven en todos los departamentos, algunos de ellos con poca experiencia, pero con mucha ilusión. Pero hasta que la ilusión se convierte en éxito pasa mucho tiempo y en el camino han quedado grandes sacrificados como Fernando Alonso y Honda. El primero huyó de Ferrari buscando la sofisticación que conocía de McLaren en 2007 y encontró muchos problemas. Los mismos que el motorista japonés. Ahora la falta de presupuesto y la ausencia de una referencia técnica como la que tiene Mercedes con James Allison, Red Bull con Adrian Newey o Ferrari con Mattia Binotto, sigue pasando factura a la estructura inglesa. James Key, discípulo de Newey, acaba de incorporarse, pero su influencia tardará todavía en notarse.

En la primera carrera del Mundial Carlos Sainz sufrió un problema de fiabilidad en el MCL34 que le condenó al abandono en la vuelta undécima. Llamó la atención que el máximo responsable de Renault, que suministra motores a McLaren, mostrara tanta preocupación, y se dejó deslizar que probablemente el problema procedía de una mala instalación por parte de la escudería y no del proveedor. Un exceso de vibraciones pudo haber causado el fallo en una de las partes de la unidad de potencia, aunque ese extremo no será confirmado por ninguna de las partes. Es decir, puede que el fallo sea responsabilidad de McLaren y entonces estaríamos antes capítulos parecidos a los que se vivieron cuando Honda suministraba motores a McLaren. Una vez que los japoneses han salido de la órbita de Woking han empezado a ver la luz. Eso, su experiencia de cinco años, el año de prueba con Toro Rosso y, por fin, un tercer puesto en su primera carrera con Red Bull. El pasado año el desarrollo del coche quedó interrumpido en la sexta carrera cuando descubrieron que había un fallo de concepto de diseño en el monoplaza. Este año no parece que sea así, pero queda mucho por mejorar en un equipo que mantiene su categoría como segundo más laureado de la F-1.