Fútbol

Zapatero, a tus zapatos

El aficionado rojiblanco tuvo el placer de ver en el partido contra el Rayo a cada futbolista jugar en su sitio

Lodi, que jugó en la defensa de cuatro del Atlético, se abraza con Lemar tras uno de los goles que su equipo marcó al Rayo
Lodi, que jugó en la defensa de cuatro del Atlético, se abraza con Lemar tras uno de los goles que su equipo marcó al Rayo FOTO: AFP7 vía Europa Press AFP7 vía Europa Press

Dicen los expertos científicos que esta nueva variante Ómicron de covid, más contagiosa pero menos severa, ayudara a crear una mayor inmunidad de grupo, tan necesaria para salir de una vez por todas de esta pesadilla. Esa es la cara positiva de estas Navidades. La nueva ola de contagios está afectando a todos los equipos al igual que al resto de la población, pero con el agravante de los viajes por vacaciones a los que no renuncian los futbolistas, que a pesar de tener partidos de Liga el día 2 de enero se han marchado a recorrer el mundo. La consecuencia principal es que muchos de ellos no han podido competir esta jornada y han tenido que quedarse en casa.

Con este panorama, un Rayo de Champions visitaba el Metropolitano. El excelente trabajo de Andoni Iraola se vio mermado por las bajas del equipo visitante, que no podía contar con hasta siete jugadores titulares. Se notaron en el equipo de Vallecas las ausencias y también en el Atlético de Madrid, que por fin se animó desde el inicio a jugar con defensa de cuatro y con la presencia de Lodi en el lateral izquierdo. El brasileño agradeció la confianza de Simeone con un partidazo, pero no fue el único. Kondogbia, jugando en su posición natural, mandó en la colocación de sus compañeros en el terreno de juego y fue una pesadilla para el juego ofensivo de un Rayo que fue incapaz de superarle.

Incluso Mario Hermoso parecía otro y es que, en la posición de central, sin tener que defender en banda al jugador más rápido del rival como es habitual, se le notaba mas seguro y confiado. Correa volvió a reclamar una presencia más continuada como titular con dos goles de delantero de área. El argentino, sin una sola palabra fuera de lugar y a base de trabajo y constancia, se repone continuamente a ser el último en la carrera por jugar con Joao Félix y el propio Antoine Griezmann. Tiene mérito.

Es una pena que los rojiblancos hayan renunciado a la Liga tan pronto y el tropiezo del Real Madrid en Getafe signifique más bien poco para sus intereses, pero al menos el aficionado se pudo ir a casa con el placer de ver a cada futbolista jugar en su sitio. Y es que ya se sabe: zapatero, a tus zapatos.