Bale, sin duda

Es el futbolista que más pases de gol da en el Madrid y va a estar contra el Betis. «Su golpe es pasado. Está bien y cómodo», dice Ancelotti

Bale, en el entrenamiento de ayer del Real Madrid
Bale, en el entrenamiento de ayer del Real Madrid

El Madrid camina con seguridad en el comienzo de 2014. Lo importante es pasar con los máximos puntos este mes de enero donde juega cada tres días.

Otro jugador puede estar desaparecido un partido, tener un día malo; puede lesionarse sin que se sospeche nada; puede, en fin, vivir alguna hora de su vida sin ser el centro de atención. Para Gareth Bale, desde que llegó al Real Madrid, esa situación es imposible. Su largo fichaje, toda la expectación que levantó, más el precio que se pagó por él, hacen que cada gesto que realiza sea analizado después minuciosamente. Los más críticos buscan el modo de desacreditarle, pero Bale está aguantando la tensión con entereza. Es su primer año en el Real Madrid y vivir lejos de las islas nunca es fácil para un futbolista británico. Por alguna razón les cuesta más adaptarse.

Bale se enfrenta a eso y a las lesiones, que no le han permitido jugar en la plenitud física que necesita. Parece que ya las ha dejado atrás. «He hablado con él –aseguró Ancelotti–. Está bien y cómodo. Se siente bien. El golpe que ha tenido es pasado y jugará un buen partido contra el Betis».

El entrenador italiano, que sólo desveló que va a jugar Marcelo, dejó claro que confía en Bale, que lo ha hecho desde el principio de temporada. Pese a no haber podido tener continuidad, protagoniza unos números más que convincentes: es el jugador de la Liga que más pases de gol da por minuto, por delante de Cesc o Neymar, y el octavo en goles, también por minutos jugados. Cuando ha estado sin dolor y ha cogido el ritmo competitivo, ha sido decisivo. «Tuvo el problema de no hacer la pretemporada y cuando estuvo en buena condición física empezó a jugar muy bien. Ha hecho muchos goles y ha dado muchas asistencias. Y lo ha hecho bien hasta ahora. Es su primer año», explicó ayer Ancelotti. Si en los últimos partidos ha pasado más inadvertido, se debe a que no está en forma todavía, según ha repetido varias veces el técnico. «Ha tenido una buena incorporación al equipo. Es un problema solamente físico», dijo tras el encuentro contra Osasuna.

En el Madrid no tienen prisa. Cuando ha estado bien ha demostrado lo que vale y cuando ha vivido la presión de estar en la diana por sus lesiones, ha optado por no darse por enterado. Aprovechaba su desconocimiento inicial del idioma para pasar por alto todo lo que se decía. Por eso, no ha sufrido nervios o ansiedad, cuando lo sencillo era caer en ella. Desde que llegó a Madrid ha tenido claro que su papel es adaptarse. Comprende que la estrella es Ronaldo y nunca ha escondido que no había visto un futbolista tan espectacular como el portugués. Además, está aprendiendo español e intenta no llama la atención fuera del terreno de juego.

Tampoco le ha costado mucho aprender que en el Madrid el mañana no existe y la presión exige triunfar desde el primer momento. Ancelotti le protege de todo lo que sucede alrededor, pero también le pide algo a cambio: «¿Puede mejorar? Sí, porque puede combinar mejor con los compañeros. Son problemas normales de un jugador que llega a una nueva cultura, a un nuevo fútbol y a un nuevo país», explicó ayer. Bale se está cuidando y sólo espera, con más minutos de juego, convencer a los que todavía siguen dudando. Después de la lesión, volvió tras el descanso del primer encuentro del año contra el Celta y ayudó, junto a Jesé, a revolucionar un partido en el que el Madrid no lo veía claro. Para que cogiese forma, jugó el partido entero frente a Osasuna en el Bernabéu. Después, 75 minutos frente al Espanyol y para darle algo de descanso, fue suplente en El Sadar. Saltó al campo en el minuto 60 al sustituir a Cristiano Ronaldo.

Hoy todo indica que va a jugar frente al Betis en el lado derecho del trío de ataque. Además de su adaptación, Bale se ha encontrado con que su posición es en la que la competencia es extrema. Di María ha decidido centrarse para pelear por tener el mayor número de minutos posibles y Jesé está empeñado en hacerse un sitio en el primer equipo, también por esa banda. Nada le ha sido fácil a Gareth Bale. Ahora ya está en plenitud. Está listo.

Jugar contra el cansancio

Hoy el Betis; el martes, el Espanyol; el sábado, el Granada; el siguiente martes, otra vez el Espanyol; el domingo, el Athletic, y si todo ha ido bien en la Copa, puede que otra vez el Athletic o el Atlético. Después el Villarreal y finalmente la vuelta de la semifinal de la Copa del Rey. No es tiempo para lucirse, sino para sacar los partidos y cansarse lo menos posible. Así el Madrid va ganando, quizá con menos brillantez que otras veces, pero con seguridad. «Hemos empezado bien 2014 pero necesitamos continuidad. Cada partido es un examen y espero que salga bien el partido, el juego, porque en este momento todos son muy importantes. Considerando que jugamos cada tres días, no se puede pensar que vamos a jugar siempre a una intensidad máxima. Jugar cada tres días no es simple. Es complicado preparar los partidos, no tanto físicamente como mentalmente», explicó ayer Ancelotti. Coentrao no ha entrado en la convocatoria madridista. Morata sí que lo hace, con el golpe en el ojo y con su futuro en el Madrid: «Se queda porque le necesitamos este año», confirmó el técnico.

Alineaciones probables

Betis: Andersen; Juanfran, Paulao, Amaya, Nacho; Vadillo, Matilla, Salva Sevilla, Juan Carlos; Baptistao y Rubén Castro.

Real Madrid: Diego López; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo; Xabi Alonso, Modric; Bale, Isco, Cristiano Ronaldo; y Benzema.Árbitro: Ignacio Iglesias Villanueva (comité gallego).Estadio: Benito Villamarín (C+L/GolT).