Cristiano y el Madrid se divierten

Cristiano Ronaldo, que hizo un «hat trick», celebra su primer tanto ante la Real Sociedad
Cristiano Ronaldo, que hizo un «hat trick», celebra su primer tanto ante la Real Sociedad

A costa de una inocente Real Sociedad, el Real Madrid se dio un festín. Sobre todo, Cristiano, que marcó tres y sigue dándole lecciones de interpretación a Blatter, además de Benzema y Khedira. El gol de la honra fue obra de Griezmann.

A costa de una inocente Real Sociedad, el Real Madrid se dio un festín. Sobre todo, Cristiano, que marcó tres (de jugada, de penalti y de lanzamiento de falta), además de Benzema y Khedira. El gol de la honra fue obra de Griezmann en unos minutos humanos en los que el Madrid se relajó.

Diez minutos tardó el Real Madrid en poner en marcha su maquinaria, estudiar al rival, analizar la claves del partido y empezar a meter goles. Uno tras otro, disfrutando, beneficiándose de la labor del perfecto relojero, el que impone el juego a ritmo inalterable de diapasón: Xabi Alonso. Once minutos, para ser exactos, tardó el Real Madrid, en comprender la inocencia del rival donostiarra, que inexplicablemente creyó que tendría toda una pléyade de recursos como para renunciar a presionar al Madrid de la todopoderosa delantera BBC (Bale-Benzema-Cristiano: 12 goles en 3 partidos hasta hoy; ahora ya 16 en 4).

Sin presión alguna, el Madrid recuperó lo que tanto echaba de menos. Esos pases en profundidad larguísimos de Xabi Alonso, que en tres toques el balón está en el fondo de la portería y al rival no le ha dado tiempo ni a memorizar qué ha pasado. Así se gestó en el minuto 12 el gol de Cristiano Ronaldo, a pase de Benzema. Seis minutos más tarde, el portugués le devolvía el favor al francés, que está ofreciendo por fin su mejor versión. La que de él reclama el madridismo. Entre medias, «CR7», dos minutos más tarde de su gol, había disfrutado de una clara ocasión con los mismos veloces mimbres del 1-0 y el 2-0, ésta vez con un tercer invitado: pase largo de Xabi, recibe Bale y se la deja a Cristiano, que dispara centrado y ataja Bravo.

Aún con la rémora del 2-0, la Real continuó sin despestar y el Real Madrid se iba haciendo con más metros de campo, cada vez más cerca del área de Bravo, de donde nacieron los dos siguientes goles. Cuatro hasta llegar al descanso. El tercero fue obra de Cristiano, desde el punto de penalti, que pudo no haberlo sido si el debutante árbitro Martínez Munuera hubiera considerado involuntaria la mano de Bergara, como pareció. El autor del cuarto fue Khedira que, con tantas facilidades pudo echar mano de su faceta ofensiva, subió para recibir la jugada tranzada entre Carvajal, Bale y, finalmente, el alemán.

Arrítmico el «orfeón donostiarra», pues, el Madrid pudo interpretar una sinfonía en el tempo de un allegro parecida a la del público del Galatasaray (6-1) durante la primera parte. Siendo así, Arrasate cambió piezas en la segunda parte: entró De la Bella por Seferovic y Zurutuza por Elustondo, dejando ahora sí a Griezmann como hombre más adelantado, que cumplió con las nuevas instrucciones de su técnico. De hecho, se pasó de la posibilidad de que Cristiano hiciera efectivo su «hat-trick» con el gol de Griezmann en el minuto 61. Que, a fuer de ser sinceros, en parte fue por demérito del Madrid que pecó, esta vez, de relajación. El despiste primero de Pepe y la sorpresa de Varane propicio que el delantero francés tuviera tiempo de templarse ante la salida de Diego López y eligir marcar de vaselina.

Un agujero negro que apenas tuvo incidencia y que sólo sirvió para recordar lo que tanto trae de cabeza a Ancelotti, la debilidad defensiva, asignatura pendiente para alcanzar el equilibrio que lleve hasta la excelencia en el juego que persigue y promete el técnico italiano en cuanto las piezas terminen de encajar. Sin embargo, en un día en el que el Madrid tuvo que hacer frente a las bajas de Sergio Ramos, por sanción, y Marcelo y Coentrao, por lesión, y disponer una defensa circunstancial con Arbeloa de lateral izquierdo, la zaga no sufrió en demasía. Claro está que si hace falta por allí pasa Xabi Alonso, omnipresente; también si hay que despejar un balón en la banda... Después de meses sin el donostiarra y ahora que ha vuelto, ya no cabe duda de que cuando Xabi no esté, el Madrid, a menos que Illarra haya aprendido lo suficiente de su maestro, tardará tanto tiempo en olvidarlo como costó hacerlo de una figura y un referente en el campo como Makelele.

Pero más allá del mal menor del gol en contra, la tarde era propicia para que Cristiano Ronaldo siguiera dándole lecciones de interpretación a Blatter y el portugués no se quedó sin «hat trick». El tercero, como a él le gusta, lo marcó de lanzamiento de falta. El quinto gol madridista llegó un minuto después de la entrada al campo de Illarra por Xabi. El partido estaba lo suficientemente resuelto como para que el alumno empiece a soltarse. Al igual que los otros chavales que esperaban turno y a los que Ancelotti dio minutos. Isco lo hizo por Khedira y Morata por Benzema, que ahora sí sale aplaudido del Bernabéu.

-Ficha técnica:

5 - Real Madrid: Diego López; Carvajal, Pepe, Varane, Arbeloa; Xabi Alonso (Illarramendi, m.70), Khedira (Isco, m.77), Modric; Cristiano Ronaldo, Bale y Benzema (Morata, m.83).

1 - Real Sociedad: Claudio Bravo; Carlos Martínez (Ansotegui, m.59), Mikel González, Íñigo Martínez, José Ángel; Markel Bergara, Elustondo (Zurutuza, m.46); Xabi Prieto, Vela, Griezmann; y Seferovic (De la Bella, m.46).

Goles: 1-0, m.12: Cristiano Ronaldo. 2-0, m.18: Benzema. 3-0, m.27: Cristiano Ronaldo de penalti. 4-0, m.36: Khedira. 4-1, m.61: Griezmann. 5-1, m.77: Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Martínez Munuera (colegio valenciano). Amonestó a Pepe (29) y Arbeloa (53) por el Real Madrid; y a Mikel (76) por la Real Sociedad.

Incidencias: encuentro correspondiente a la décimo tercera jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 77.427 espectadores.