FC Barcelona

Anoeta incendia la Liga

El Barcelona prolonga su maldición en el campo de la Real Sociedad y permite que se le echen encima Atlético y Real Madrid

El delantero argentino del FC Barcelona Leo Messi (i) se lamenta tras recibir el primer gol de la Real Sociedad
El delantero argentino del FC Barcelona Leo Messi (i) se lamenta tras recibir el primer gol de la Real Sociedad

El Barcelona prolonga su maldición en el campo de la Real Sociedad y permite que se le echen encima Atlético y Real Madrid

La Liga, que parecía liquidada hace ocho días, ha recobrado vida con dos tropiezos consecutivos del Barcelona. Tras perder el Clásico, el líder recitó un canto a la impotencia en el campo de la Real Sociedad, que castigó con su frescura a unas estrellas culés que exhiben preocupantes signos de fatiga. Un gol tempranero bastó para derrotar al campeón.

Más que humanizarlo, Anoeta seda al Barcelona «triumfant», le produce un terrible efecto narcótico. Dormidos salieron los azulgranas al ruedo donostiarra para encontrarse con el justo castigo del rejonazo inicial, clavado por Oyarzabal al cabecear un magnífico centro de Xabi Prieto. Catorce quintas separan al asistente del goleador, o sea, la tópica combinación de veteranía y juventud en su máxima expresión para sacarle las vergüenzas a una zaga culé en la que ni Piqué ni Mascherano imponen ya respeto alguno. Parece, más que nunca, que este equipo está exclusivamente encomendado al acierto de arriba.

Privada de Luis Suárez, su salvador en la «Champions», no es un chiste malo afirmar que la suntuosa delantera blaugrana carecía de mordiente. Es que, en verdad, el uruguayo es quien pone el plus de rabia indispensable para desatascar los partidos que se le atragantan a sus virtuosos compañeros. Un centro del campo remodelado con Rafinha y Arda Turan, que se sigue buscando, era incapaz de nutrir a un equipo que en toda la primera parte sólo ofreció alguna arrancada de Messi. Más peligro llevó hasta el descanso la Real, que de milagro no dobló su renta en un contragolpe que De la Bella no supo remachar después de quedarse con un recorte solo ante Bravo. El lenguaje corporal de los hombres de amarillo denotaba angustia.

Nunca sabremos si la entrada de Iniesta en el intermedio animó al Barcelona o es que atenazó a los realistas el clásico miedo a ganar. El caso es que el manchego comenzó a filtrar balones al área con mucho peligro. El primero de ellos no lo remató Messi, solo, porque pensó que estaba en fuera de juego. Poco después, con el rival ya atrincherado, puso a prueba a Rulli con un gran zurdazo.

No jugaba, empero, con fluidez un Barça incapaz de convertir su posesión en ocasiones y para intentar arreglarlo sacó Luis Enrique a Rakitic cuando se encaraba el tramo final. Un gran pase del croata bajado por Piqué dejó a Messi en posición franca, pero respondió Rulli con un paradón, aunque ni siquiera en el cuarto de hora final daba sensación de estar agobiada una Real Sociedad que incluso se atrevía a defender con el balón, siempre a la estela de un incansable Oyarzabal. Ni siquiera apretó en el descuento el Barcelona, cuyos futbolistas se perdieron en protestas absurdas mientras el reloj galopaba hacia el final. La viva imagen de la impotencia.

Así ha sido el partido en directo

1.- Real Sociedad: Rulli; Elustondo (Joseba Zaldua, min. 80), Reyes, Mikel, De la Bella; Illarramendi, Granero, Zurutuza (Rubén Pardo, min. 85); Xabi Prieto, Oyarzabal, Carlos Vela.

0.- F.C. Barcelona: Bravo; Sergi Roberto (Rakitic, min,70), Piqué, Mascherano, Dani Alves; Arda Turan ( Jordi Alba, min. 58), Busquets, Rafinha (Iniesta, min 46); Messi, Munir y Neymar.

Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestaciones a Illarramendi, Arda Turan, Piqué y Busquets.

Gol: 1-0, min. 4: Oyarzabal.

Incidencias: 27.895 espectadores en el estadio de Anoeta. El público pitó a Claudio Bravo, exportero realista, cada vez que éste intervino. EFE