Real Madrid

Florentino cierra filas

Defendió a Ancelotti y pidió a la afición huir de la «autodestrucción»

El presidente del Real Madrid C.F, Florentino Pérez
El presidente del Real Madrid C.F, Florentino Pérez

El presidente del Real Madrid ha mostrado hoy su «total confianza» en el técnico italiano y ha pedido a los aficionados apoyo al equipo frente «a los que quieren hacer daño».

«Como veo que ha aumentado el nivel de confusión de nuestros aficionados, aquí estoy», dijo Florentino Pérez ayer en un momento de su comparecencia. El Real Madrid intenta encontrar el camino de vuelta a 2014 y para ello necesita dar con la tecla que le haga recuperar la memoria y la forma de jugar con la que terminó el año. Ha probado con conjuras de la plantilla, cenas, visitas del presidente a Valdebebas, pero aún nada ha dado resultado. Ayer, el máximo dirigente dio otro paso. Con apenas una hora de aviso, convocó a los medios de comunicación en el palco del Bernabéu, dispuesto a defender a su entrenador, a su plantilla y a intentar limpiar el enrarecido ambiente tras la derrota, pero clasificación, del pasado martes. Si el equipo quiere llegar con posibilidades al Camp Nou todos tienen que estar tranquilos y juntos para escapar de este camino hacia la «autodestrucción», palabra que el máximo dirigente blanco repitió varias veces ante los medios. Hay que acabar con la «confusión».

Protegió a su entrenador, al menos durante esta temporada, después de que algunas informaciones hablasen de su despido; pidió ánimo a un público que últimamente va al Bernabéu con ganas de pelea y piropeó a los jugadores más discutidos.

Si contra el Schalke muchos futbolistas pensaron que no se podía llegar más bajo, ayer Florentino dio el primer paso para salir del pozo: el club no duda de nadie y los va a defender públicamente pese a que no estén pasando por su mejor momento. «Tenemos el mejor entrenador y los mejores jugadores que el Real Madrid puede tener. Se han ganado el respeto de todos los aficionados al fútbol y especialmente el de todos los madridistas. Nos sentimos muy orgullosos de todos ellos», explicó. No dio muchos rodeos, quería dejar claro a qué se debía su presencia: «Pase lo que pase en los próximos días y en las próximas semanas, Carlo Ancelotti va a seguir siendo el entrenador del Real Madrid».

El Madrid juega el domingo contra el Levante en el Bernabéu y después viaja al Camp Nou, un partido que puede decidir la Liga y para el que la primera plantilla se está rearmando tras las últimas actuaciones. Intentó desentrañar las razones por las que, de repente, el equipo se ha caído: «Llevo muchos años yendo al fútbol y nunca es una cosa, sino una serie de consecuencias: el esfuerzo que hicimos hasta el Mundialito; las lesiones, que nos han hecho mucho daño en la columna vertebral del equipo y que nos han matado. Lo de Luka Modric y James nos ha destrozado. Y un nivel de exigencia que no siempre es posible mantener». Primero el análisis. Luego, la esperanza: «Pero vamos a afrontar el clásico con toda la ilusión y responsabilidad. Vamos a intentar ganar. Veo al equipo con ilusión y ganas de ganar allí para ponernos primeros». Su comparecencia y sus respuestas eran un modo de comenzar a preparar ese choque.

El aficionado blanco está confuso. El equipo era una máquina de ganar y de hacer goles y ahora da la impresión de que se ha atascado o se ha perdido la pieza fundamental que hacía girar todo. Ha pasado del entusiasmo a la depresión a una velocidad inusitada. Y como hacen los humanos en este tipo de situaciones, lo primero en lo que ocupa su tiempo es en encontrar a los culpables. En vez de jugar apoyados por su afición, los jugadores saben que un error en el Bernabéu se penaliza más que en otro sitio: «Pido a los aficionados que apoyen a los jugadores y al entrenador y que se sientan orgullosos de ellos. Necesitan sentir nuestro apoyo y cariño». Bale es uno de lo señalados, y también Iker Casillas, al que se le reprochan sus fallos, pero también las acciones en las que es inocente: «Es un símbolo de este club y si algún día se equivoca, como se equivocan todos, lo que necesita es el cariño y apoyo de los socios y aficionados». Además, se le preguntó por el enfado de Cristiano Ronaldo: «Yo no le cuestionaré. Hay gente que no nos quiere y no haremos caso. Acabamos de ir a recoger el tercer Balón de Oro. Todos han tenido un bajón y están trabajando todos para recuperarse. Saldrá a hablar cuando ganemos la Undécima».