Atlético de Madrid

Gabi, Simeone en el campo

El capitán lo ha jugado todo y es imprescindible para el técnico

Gabi, Simeone en el campo
Gabi, Simeone en el campo

Madrid- El número 14 del Atlético lleva el espíritu de Simeone a la espalda. Gabi es el capitán, pero es algo más, es la prolongación del entrenador en el campo. Por eso ha disputado los 17 partidos de Liga que se han jugado hasta el momento. El primero que se perderá será el próximo, ante el Málaga. Gabi vio la quinta tarjeta amarilla ante el Levante, pero la oportuna sanción le permitirá jugar frente al Barcelona en el último partido de la primera vuelta, el que debe decidir cuál es el mejor equipo de España a mitad de temporada.

Gabi lo juega todo, como Koke. El capitán sólo ha marcado un gol, pero Simeone no lo valora por su acierto ante la portería. El Cholo lo considera fundamental para dominar el centro del campo. Es el hombre que «rasca», el que castiga los tobillos y las espinillas del contrario, y el que da las voces necesarias para que el equipo mantenga siempre la tensión que pide el técnico.

Gabi tampoco se ha perdido un minuto en la Liga de Campeones. Incluso ha disputado los dos últimos encuentros, ante el Lokomotiv y el Oporto, en los que el equipo no se jugaba «nada» más que el millón de euros que paga la UEFA por victoria. Sus compañeros cambian, pero Gabi siempre está. Tiago y Mario se han repartido los minutos al lado del capitán, aunque el portugués ha jugado más por la lesión del internacional español. Guilavogui apenas ha aparecido en un partido desde el banquillo en Liga y ha disputado los dos últimos de la «Champions».

Gabi y Simeone se conocen desde hace tiempo, desde que coincidieron como futbolistas en la temporada 2003/2004. El argentino era un jugador que estaba de vuelta, después de su paso por el Inter y el Lazio en Italia. Gabi era un canterano que se asomaba por primera vez al equipo de los mayores. El joven Gabi aprendió de Simeone y ahora sigue aprendiendo, aunque sea ya el veterano que cuida de los jóvenes. «Todo lo que había soñado alguna vez se está haciendo realidad. Estoy intentando transmitir mi experiencia y mi conocimiento sobre este club a los compañeros, y está siendo todo positivo», dice el capitán rojiblanco.

El «14» del Atlético admiraba a Simeone cuando jugaban juntos y lo sigue admirando. «El míster ha sido capaz de transmitir al grupo lo que significa el Atlético y la afición. Ha creado un patrón de juego y un modelo de equipo con el que todo el mundo se identifica», afirma. Y reconoce que el sentido de grupo en el que tanto insiste Simeone es fundamental para el buen funcionamiento del equipo. «Esa unión que caracteriza al cuerpo técnico, el vestuario y la afición nos está llevando a tener grandes éxitos deportivos», dice.

Gabi ya levantó la Liga Europa y la Supercopa de Europa en 2012 y la Copa del Rey en 2013. Levanta los títulos que siempre soñó ganar con el Atlético. Ahora sólo le queda una ambición por cumplir, la de ponerse, aunque sea una sola vez, la camiseta de la Selección. «Es el que nos falta»», reconoce Del Bosque, cada vez más convencido de que la temporada del Atlético merece un premio.

Tiago, otro de los resucitados por el Cholo

Tiago era un hombre bajo sospecha en el Atlético. Un futbolista demasiado frío para el gusto del Calderón. Pero el trabajo de Simeone y la lesión de Mario le han ayudado a convertirse en un futbolista casi imprescindible para el entrenador. Ha jugado doce partidos, once de ellos completos en la Liga, y es uno de los capitanes del equipo. Desde que llegó, en la temporada 2009/2010, cuando el Atlético ganó la primera Liga Europa, no se sentía tan importante en el equipo. Aquella final ante el Fulham se la perdió porque ya había disputado competición europea con la Juventus. En 2012 se curó la herida en la segunda final, contra el Athletic. Ahora, él y su equipo tienen ambiciones mayores. Pero Tiago ya no quiere moverse del centro del campo rojiblanco.