Ganar sin encandilar

Cada vez que el Valencia perdonó, el Madrid lo aprovechó y con 2-0, goles de Benzema y Guardado en propia meta, se acerca a semifinales

Xabi Alonso se abraza con Coentrao después del autogol del valencianista Guardado, en presencia de Khedira y Di María
Xabi Alonso se abraza con Coentrao después del autogol del valencianista Guardado, en presencia de Khedira y Di María

Partido intenso, incluso en imprecisiones, e imagen repetida en el Bernabéu, Casillas para y a continuación marca... Benzema, o Guardado, en propia meta. No fue un encuentro para enmarcar, ni siquiera acertó Cristiano, que disfrutó de dos oportunidades tan claras que le van a quitar horas de sueño. El Valencia chocó con Casillas, que fue titular –quizá no lo sea el domingo, quién sabe–, y tras dos paradas del considerado mejor portero del mundo el Madrid castigó a Guaita. Con 2-0, las semifinales están más cerca del Bernabéu que de Mestalla. Mourinho quería ganar y ganó; el fútbol, sin embargo, todavía brilla por su ausencia.

Marcelo es alegría para la banda izquierda, pero está desafinado; normal, después de una prolongada recuperación. Sale desde atrás con su velocidad característica y llega arriba, el problema es el pase, o el centro, sin puntería. Sea como fuere, imprime carácter en el Madrid y en una zona necesitada de abastecimiento.

En la banda derecha, a Essien, que «dejó» en el banquillo a Arbeloa, le cuesta avanzar y apuntar correctamente la dirección del destinatario. Esa dificultad, sin embargo, la supera cuando arranca por el centro. Su arrebato en el minuto 37, cuando el partido no tenía dueño y el visitante miraba a Casillas sin complejos, supuso el gol de la primera parte.

Essien arrancó desde su campo, corrió en línea recta, cruzó la medular, vio a Khedira desmarcado a su izquierda, acertó con el pase y el alemán, el más activo entre los madridistas, centró al primer toque para que rematara Benzema. Fenomenal contraataque, meritoria triangulación y un gol para levantar la moral de la tropa y de la parroquia, que empezaba a impacientarse.

En un minuto, del 36 al 37, se pasó del 0-1 al 1-0, una cantinela que desde hace un decenio es consigna en el Bernabéu: para Casillas y marca... Así fue; pero antes del despeje de la tranquilidad, el portero del Madrid ya había hecho varias paradas. El Valencia, que empezó la Liga en este campo con un empate (1-1), no ahorró esfuerzos para esperar al Madrid copero en Mestalla con un resultado esperanzador. Buscó el gol; pero, como a su oponente, la imprecisión, y el acierto del cancerbero contrario, le sancionó.

Valverde no escondió sus cartas; la alineación estaba cantada desde el día anterior, con Guardado en el lateral izquierdo, lo más llamativo. La duda era Soldado, y jugó, aunque en la primera parte pasó inadvertido. «No la tocó». Piatti fue el valencianista más activo, junto a Jonas, el de gatillo más suelto, a quien Casillas despejó el 0-1 a bocajarro en el 36; mientras que Guaita apenas tuvo que intervenir. Modric disfrutó de una ocasión clarísima (min 9) y chutó fuera, para desesperación de Cristiano Ronaldo, que esperaba la pelota.

Mourinho, por el contrario, mantuvo el suspense de la portería hasta el último minuto. Si alineó a Casillas, como así fue, tal vez quiso enviar otro mensaje, que el domingo, en Liga, Adán recuperará la titularidad. Otra ocurrencia suya fue la composición de la defensa: Essien, Albiol, Carvalho y Marcelo, que ya no salió tras el descanso. Con Di María mantiene el arresto en el banquillo y en esta ocasión fue Modric quien arrebató la plaza a Callejón.

Lo que se vio fue a Khedira omnipresente, a Modric y Özil intermitentes, a Xabi cerrando espacios, a Cristiano en plan «Llanero solitario» y a Benzema esperando ahí arriba una pelota en condiciones para marcar. No la desaprovechó cuando le llegó.

Con 1-0 y sin un dominador claro, Coentrao relevó a Marcelo tras el descanso. El brasileño está para jugar, pero poco a poco, y el técnico le reservó para tenerle el domingo más entonado en la segunda entrega de la «trilogía», que dice Valverde. El segundo cambio fue Di María por Modric, que no termina de cuajar, que por cada palada de cal mete dos de arena.

Buscaba otro gol Mourinho sin variar ni esquema, ni sistema ni manera de jugar; sólo cambiaba jugadores, posición por posición, ahora Higuaín por Benzema; pero tuvo recompensa. Volvió a perdonar el Valencia y el Madrid le remató, con fortuna.

Los protagonistas del segundo acto fueron Soldado, a quien Casillas adivinó el disparo, y Jonas, solo delante de la portería con el rebote y chutó fuera. Segundo gol perdonado y otra vez la penitencia. Cinco minutos después, el centro de Coentrao lo metió Guardado en su portería, con su mano, casi con la de Higuaín, pero fue el 2-0, que protestó Valverde y Muñiz le mandó a la caseta. No fue culpable el árbitro de todo lo que perdonó el Valencia.

Con el partido perdido y la eliminatoria, casi también –la hubiese sentenciado Ronaldo, pero falló dos goles cantados, que Guaita desvió–, Ricardo Costa, Gago y Valdez entraron para recuperar el tono del equipo. No varió sustancialmente la situación: atacaba el Valencia, no remataba, y cada contragolpe del Madrid era un susto para Guaita. Casillas sufría menos porque la defensa experimental no daba concesiones, y en este aspecto brillaba el veterano Carvalho. Mourinho quería experiencia en la parcela y sacrificó a Varane. La jugada le salió redonda, como el partido. No encandiló, pero venció.

. Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Casillas; Essien, Raúl Albiol, Carvalho, Marcelo (Coentrao, m.46); Khedira, Xabi Alonso; Özil, Modric (Di María, m.62), Cristiano Ronaldo; y Benzema (Higuaín, m.69).

0 - Valencia: Guaita, Joao Pereira, Ramí, Víctor Ruiz, Guardado, Tino Costa (Gago, m.79), Ever Banega (Valdéz, m.84), Dani Parejo, Piatti, Jonás y Soldado.

Goles: 1-0, m.37: Benzema. 2-0, m.73: Guardado en propia puerta.

Árbitro: Muñiz Fernández (comité asturiano). Amonestó a Raúl Albiol (70) y Xabi Alonso (75) y Khedira (90) por el Real Madrid; Tino Costa (47), Víctor Ruiz (68) y Soldado (74) por el Valencia. Expulsó al técnico Ernesto Valverde por protestar en el minuto 74.

Incidencias: partido de ida de los cuartos de final de Copa del Rey, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 68.000 espectadores.