Atlético de Madrid

Koke, el toque y el oxígeno

Koke es el jugador perfecto para Simeone. Es el que maneja la estrategia, pero a diferencia de lo que sucedía con Milinko Pantic en el año del doblete, aporta mucho cuando la pelota está en juego.

El centrocampista del Atlético de Madrid "Koke"Resurrección celebra la consecución de un gol ante el Espanyol
El centrocampista del Atlético de Madrid "Koke"Resurrección celebra la consecución de un gol ante el Espanyol

El Atlético campeón de Liga tenía dos fundamentos básicos: la fortaleza en defensa y la eficacia en la pelota parada. Y el pie perfecto para la estrategia era el de Koke, que ahora vuelve a serlo. La pasada temporada acabó la primera vuelta de la Liga con ocho asistencias y ahí se quedó hasta el final de temporada. Su estancamiento explica que el Atlético no pudiera llegar hasta los últimos partidos peleando por todos los títulos como hace dos años. O como ahora.

Koke es el jugador perfecto para Simeone. Es el que maneja la estrategia, pero a diferencia de lo que sucedía con Milinko Pantic en el año del doblete, aporta mucho cuando la pelota está en juego. En defensa y en ataque. Porque el canterano es el que más pases de gol da en el Atlético. Sólo uno en la Liga de Campeones, pero 13 en Liga, donde sólo le superan Messi y Luis Suárez. Pero tambiéne es el que más corre. En la Liga de Campeones los tres futbolistas que más kilómetros recorren juegan en el Atlético: Gabi, Griezmann y Koke. Por ese orden. Pero el «6» del Atlético ha jugado dos partidos menos que el capitán, que sólo ha corrido ocho kilómetros más. Una media muy inferior a la media del centrocampista rojiblanco. Sin ir más lejos en el partido de ida contra el Bayern recorrió más de 13 kilómetros. Nadie se movió más que él.

«Si miras mi carrera, ha sido muy positivo trabajar con Simeone. Desde que llegó me dio esa oportunidad y esa confianza que a lo mejor no tenía con otros entrenadores. Él apostó por mí y le he podido devolver toda esa confianza», asegura Koke en una entrevista concedida a uefa.com.

El Cholo confía en él para armar el juego de su equipo, pero también para frenar al contrario. No es extraño verle persiguiendo de manera individual al centrocampista más capaz del equipo contrario. Recientemente lo hizo con Dani Ceballos contra el Betis, pero ya lo había hecho en ocasiones anteriores. Simeone necesita que Gabi y Augusto guarden su posición y sólo Saúl y Koke pueden ocuparse de esos trabajos especiales que en ocasiones ordena el Cholo. Pero Saúl necesita las piernas frescas para llegar al remate en ataque y Koke puede decidir un partido con la pelota parada. Es la precisión del Atlético y, también, el oxígeno. Simeone dejó ya de plantearse la posibilidad de situar a Koke como mediocentro. «Quiero que Gabi sea Gabi, que Saúl sea Saúl y que Koke sea Koke», decía el Cholo después de la lesión de Tiago. Y así, con la inclusión de Augusto ha llegado hasta las semifinales de la Liga de Campeones.

El «6» del Altlético y el resto de sus compañeros comenzaron a creerse que podían repetir una temporada como la de hace dos años después de eliminar al Barcelona. «Eso elevó la moral de todos, incluida la afición», dice. «Imagina eliminar al mejor club del mundo», añade. Ahora, el objetivo es superar al Bayern y mejorar el resultado de 2014.