Real Madrid

La curva de James

Marca dos goles, uno de ellos tras «dibujar» una parábola perfecta con el balón. Zidane le ha mimado y el colombiano no se irá en invierno

James saludó a Zidane al ser sustituido en el minuto 79
James saludó a Zidane al ser sustituido en el minuto 79

Marca dos goles, uno de ellos tras «dibujar» una parábola perfecta con el balón. Zidane le ha mimado y el colombiano no se irá en invierno

«Me voy a comportar con James como con los demás», dice Zidane. Hace de entrenador con esas palabras, y lo hace todavía más con sus gestos. Sabe que el colombiano no es un jugador más, que costó mucho dinero, que es una estrella y que el banquillo no le queda bien. Por eso cuando no jugó en la final del Mundial de Clubes, el «10» se enfadó y dijo que se pensaría si marcharse en el mercado de invierno. La respuesta del técnico fue una conversación privada y mimos y abrazos en el primer entrenamiento del año. Y ponerlo de titular en el primer partido, un duelo, por mucho que Cristiano Ronaldo entrara en las rotaciones, de altura, pues enfrente estaba el Sevilla. Los gestos del técnico continuaron durante el encuentro, ya que se le vio varias veces animando al centrocampista.

Jugó James y a los once minutos dejó su sello. No se puede poner en duda la calidad de su pierna izquierda, con la que puede dibujar parábolas fantásticas y curvas de fantasía, como la del primer gol. Como un pintor con el pincel, así maneja su zurda. Aprovechó la recuperación de Casemiro, se perfiló hacia su lado izquierdo y su disparo tomó el efecto perfecto para alejarlo del portero, Sergio Rico, y ajustarlo al poste. El toque que tantas veces utiliza para dar pases (lleva siete asistencias, pese a que sólo cuatro jugadores han tenido menos minutos que él) lo utilizó ayer para el gol, golpeando el balón un poco más fuerte. James sonrió y echó un pulgar arriba. No se va a ir ahora y quiere ser útil. Lo está siendo en la Copa. Disputó un buen partido contra la Cultural y lo hizo bien ayer, en una jornada más exigente. Tampoco dudó en coger el balón cuando Mateu pitó penalti. Lo resolvió con calma para conseguir el doblete. No le dio todo el partido Zidane. A los 79 minutos Mariano ocupó su sitio. Bajó el nivel el colombiano en la segunda parte, pero se marchó aplaudido por un público que muchas otras veces le ha silbado.

Si James no es titular en el Madrid es porque otros compañeros se han ganado ese derecho en el campo. Su calidad es indudable, su capacidad de trabajo ya es otra cosa. Lo ha entendido y ayer también participó en la presión de un Real Madrid que firmó un gran partido, profundo con las bandas con los laterales, Carvajal y Marcelo, y con su centro del campo de lujo. No estaban sus delanteros titulares, tampoco el portero y seguramente con todos sanos, la defensa sería otra en una final. Pero el centro del campo de Zidane es el de ayer: Casemiro para dar equilibrio y Kroos y Modric para organizar.