La melancolía del Cholo

Recuerda que no ve a sus hijos a diario desde «hace cinco años», pero que desea estar en el Atlético

Simeone, en la sala de prensa del Vicente Calderón

Recuerda que no ve a sus hijos a diario desde «hace cinco años», pero que desea estar en el Atlético

Simeone tiene contrato con el Atlético hasta 2018. El técnico no se cansa de repetir que el club ha vivido un año maravilloso que hoy cerrará en el Calderón con la intrascendente vuelta de los dieciseisavos de Copa ante el Guijuelo. Pero el Cholo es consciente de que en el actual Atlético se pide más. Y ese desafío le entusiasma: «Tengo las mejores sensaciones, porque cuando se presentan dificultades me siento mucho más presente, mucho más en mi hábitat, posiblemente porque nací con esas situaciones y los desafíos me encantan. Evidentemente, no soy tonto. Entiendo que tenemos que mejorar y que posiblemente no tengamos la regularidad esperada en Liga, no así en Champions y Copa, que empezamos bien».

«El ayer no importa, siempre importa el hoy y el destino será el que nosotros queramos elegir, con trabajo, con constancia y, sin duda, con una fuerza de voluntad increíble. Vos pensad que hace cinco años que no veo a mis hijos todos los días; eso no quiere decir nada posiblemente para algunos, pero para mí sí», afirmó un melancólico Cholo.

El técnico incluso olvidó su tradicional mensaje del «partido a partido» y se atrevió a mirar más allá: «Y si estoy aquí es para hacer las cosas de la mejor manera y porque lo siento. Y, evidentemente, cuando termine la temporada, cerrar una buena campaña porque este 2016 ha sido un año fantástico, un año importante para el club, para los jugadores y para los hinchas». No faltó el habitual mensaje al graderío del Calderón: «Lo más bonito que tiene el fútbol es transmitir emociones. Después se puede ganar, se puede perder, se puede empatar, pero creo que lo más importante y lo que te queda en el registro son las emociones que puedas transmitir a tu gente y a tu club. Y creo que este grupo lo volvió a hacer. Y, como perspectiva y esperanza para lo que viene, seguir mejorando e intentar el desafío que tenemos de seguir compitiendo después de cinco años seguidos en el mismo club, que no es fácil. Seguro que es un desafío enorme tanto para los futbolistas como para el club y para nosotros, menos para los hinchas, que son de toda la vida participantes del Atlético».

El partido ante el Guijuelo servirá para que los menos habituales dispongan de minutos. Moyá podrá seguir rodándose como sustituto de Oblak para los próximos meses y Cerci vivirá su primera convocatoria después de su lesión de rodilla.

El presidente Enrique Cerezo, en la tradicional comida con los medios, defendió la estabilidad institucional del club después de las novedades conocidas en las últimas semanas. «Para mí la modificación o la evolución del escudo es prácticamente mínima. Creo que tenemos que estar tranquilos, se ha hecho con corazón e ilusión de dar al Atlético más fuerza, voluntad de ser conocido en todo el mundo, y hemos respetado al cien por cien el sentimiento y pensamiento de todos los atléticos», afirmó Cerezo. El presidente también se refirió al nombre del nuevo estadio, el Wanda Metropolitano, del que dijo que «nosotros no hemos querido tener un apellido cualquiera, sino un apellido mítico».