Motor alemán

Khedira y Kroos pueden jugar en el centro del campo, como hacían Netzer y Breitner hace 40 años

Era 1974 y Breitner llegó al Madrid para acompañar a Netzer en el centro del campo. Ese equipo conquistó la Liga con 12 puntos de diferencia con el segundo, el Zaragoza. Cuarenta años después, otros dos centrocampistas alemanes tiran del equipo
Era 1974 y Breitner llegó al Madrid para acompañar a Netzer en el centro del campo. Ese equipo conquistó la Liga con 12 puntos de diferencia con el segundo, el Zaragoza. Cuarenta años después, otros dos centrocampistas alemanes tiran del equipo

«Para los alemanes, el fútbol es como una ópera», decía Paul Breitner, en una entrevista publicada en el «Abc» en 1974. Breitner, tras ganar el campeonato del mundo con Alemania ese verano, fichó por el Real Madrid, donde coincidió con Gunter Netzer, un rubio alemán que ya llevaba un año en el club de Santiago Bernabéu. Se habían abierto las fronteras de la Liga y se podía contar con dos jugadores no españoles: mientras el Barcelona apostaba por los holandeses Cruyff y Neskeens y casi todos los equipos de la Liga fichaban a argentinos o paraguayos, el Real Madrid giró hacia la selección que había derrotado a Holanda en la final del Mundial. «Se adaptaron bien al club, porque el fútbol alemán era muy parecido al fútbol español y eran técnicos y muy buenos. Muy honrados en su trabajo, muy jugadores de equipo, que trabajaban por el compañero», cuenta Pirri, que compartió vestuarios con ellos. «Me gusta mucho España», decía Netzer también en «Abc».

«Me siento muy a gusto en España, soy muy feliz de jugar aquí», aseguraba la pasada semana Kroos. Este verano, cuarenta años después, Alemania también ganó el Mundial y el mejor futbolista del equipo, Toni Kroos, fichó por el Real Madrid para ser compañero de otro alemán, Sami Khedira, que ya llevaba años aquí. Hoy, si Ancelotti al final se decide por ambos en vez de por Isco, estarán en el centro del campo del Real Madrid. Mientras el Barcelona apuesta, esta vez ya no por los holandeses, sino por los suramericanos, la fiabilidad alemana vuelve a dirigir al Real Madrid. Khedira y Özil hicieron pareja, pero ahí mandaba Xabi Alonso. «El jugador alemán te da carácter, personalidad, hace equipo, es muy fiable», asegura D’ Alessandro, que hoy ve al Real Madrid como analista y en 1974 lo sufría como portero del Salamanca. De un penalti que le hicieron a Netzer, «un piscinazo», dice, le hizo gol Pirri.

Netzer lucía el 10 y una melena rubia que flotaba cuando corría. Era un futbolista con una calidad excelente, «muy, muy importante. Un fuera de serie que destacaba por cómo utilizaba el exterior del pie», continúa contando D’ Alessandro. Llegó para ser el líder del Madrid y en el entorno, entre la afición, se discutía si tenía que jugar él o Velázquez. Hoy Kroos es indudablemente alemán, rubio, el futbolista que más pases da en el equipo. Ha retrasado su posición, no lleva melena, pero todo el juego del equipo blanco depende de sus piernas.

Mientras, Breitner era moreno, maoísta, estudiaba pedagogía y aunque era lateral, su movilidad y su entrega hicieron que Miljanic le situara en el centro del campo, donde a veces Velázquez, a veces Del Bosque acompañaban a los dos alemanes. «Era un jugador correcto, muy disciplinado y con mucho carácter, personalidad, voluntad y tenacidad», continúa D’Alessandro. Khedira también es moreno y más que por su calidad, es un futbolista que da equilibrio. Ha vuelto de una lesión y está listo para jugar. En verano acaba contrato: «Está bien. Tiene confianza y ganas de quedarse. Vamos a intentar renovarle. Él también quiere quedarse aquí. Con el tiempo esto se va a arreglar», explicó Ancelotti.

Hace cuarenta años, la duda era Velázquez o Netzer; ahora el técnico italiano duda entre Isco y Khedira para acompañar a Kroos mientras Modric continúe lesionado. Son dos modos de entender el fútbol: «El sustituto de Modric tiene que hacer el trabajo de un mediocampista: tener calidad con el balón y defender en una posición correcta delante de los centrales. Es distinto poner a Khedira que a Isco. Khedira es más físico e Isco tiene más calidad». No voy a cambiar las características del jugador», explicaba Ancelotti. Con más calidad o menos, Khedira, junto a Kroos, fue protagonista en el 1-7 histórico a Brasil.

Si juegan, está claro que son una pareja que ofrece seguridad y que tiene en mente todo el colectivo. «No es posible jugar bien y vencer sin asociación, con fútbol individualista», decía, hace ya cuarenta años, Paul Breitner.