Mourinho planifica hasta junio

«No hay verdades absolutas sobre su futuro», dicen en el Real Madrid Después, todo puede pasar

Mourinho, durante un partido del Real Madrid
Mourinho, durante un partido del Real Madrid

«No hay verdades absolutas sobre el futuro de Mourinho», explican en el Real Madrid. El portugués tiene contrato para la siguiente temporada y dos más, pero su continuidad sigue siendo una incógnita. Dentro del club asumen que nada se puede saber hasta mayo. Entonces, se reunirá con Florentino Pérez, «como ha hecho siempre», para comenzar a planificar la siguiente temporada o terminar su relación con el club. Y si Mourinho gana la «Décima», aunque para él sólo sea la tercera, lo lógico es que elija la puerta de salida.

La vida del técnico portugués en el Real Madrid se ha complicado en los últimos tiempos. Ha tenido problemas con dos de los símbolos del club, Casillas y Cristiano Ronaldo, pero la relación, poco a poco, tiende a la normalidad. «Lo de Cristiano y el míster no va a afectar al equipo», decía Albiol el sábado pasado. Y la goleada conseguida en Valencia apenas pasadas 24 horas puede ser la muestra. En el Real Madrid confían en que los jugadores sepan diferenciar la parte personal de la profesional. Con Casillas la relación nunca ha sido fluida y con Ronaldo se ha deteriorado, pero en el Real Madrid tienen la esperanza de que nada de eso condicione el comportamiento del equipo en los próximos partidos. Florentino Pérez «no ha mediado en la relación entre Iker Casillas y Mourinho», aseguran dentro de la entidad. No hacía falta. Desde el club se ha insistido siempre en la fortaleza de la figura del técnico portugués, pero también ha habido mensajes contundentes de respaldo del presidente al capitán, como su presencia en el partido benéfico organizado por Casillas en Navidad.

«No creo que el club sea un volcán que vaya a explotar. Tenemos que estar juntos para conseguir cosas hasta final de temporada. Se trata de ayudarnos y algo conseguiremos», afirmaba Albiol el fin de semana pasado. Unas palabras que confirmó ayer Khedira en la sala de prensa de Valdebebas y que se convertirá en el «mensaje oficial» de la plantilla en los próximos días. Un mensaje del que Casillas nunca se desvió. Ni siquiera cuando era suplente. «Mourinho no me ha dado ninguna explicación, pero tampoco me las da cuando juego», afirmó el capitán después de su primer partido en el banquillo. «Considera que otro compañero está mejor que yo –que es Antonio Adán y que es amigo mío– y ya está», afirmaba. Y el mensaje de normalidad lanzado por el capitán se ha extendido a todos los estamentos del club. Algo que afecta también a la relación con los medios. Después de las vacaciones de Navidad, los jugadores volvieron a pisar con regularidad la sala de prensa de la ciudad deportiva. Para compensar los meses de silencio, comparecieron Casillas, Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos. Las palabras de Mourinho y su portavoz, Aitor Karanka, ya no son el único mensaje oficial del Real Madrid. Los futbolistas han recuperado la voz.

Los jugadores son conscientes de que, si las cosas salen bien, sólo tendrán que «aguantar» a Mourinho hasta el final de temporada. Y, para que las cosas vayan bien, el preparador del Real Madrid se ha reunido en los últimos días con la plantilla, por grupos o individualmente, para explicarles cuál va a ser la gestión del bloque hasta el final de temporada. Liga de Campeones, Copa del Rey y Liga es el orden de importancia que ha dado el técnico a los torneos. La Copa de Europa es la principal «obsesión», el título que le falta y el trofeo para el que le contrataron. Y en el torneo continental centrará sus esfuerzos. Para eso, ha explicado a sus jugadores que en algunos momentos será necesario economizar fuerzas. Y los mejores futbolistas de la plantilla descansarán antes de los grandes compromisos. Ése parecía el plan antes de enfrentarse al Valencia el domingo pasado, aunque el golpe moral del 0-5 es más efectivo sobre el equipo rival que el descanso de Cristiano Ronaldo, Casillas o Xabi Alonso.

Para Mourinho, además, ya no hay «intocables». A Di María, uno de los futbolistas que siempre estuvieron de su lado, le recriminó su bajo rendimiento en los primeros meses de la temporada. Y el argentino dio señales en el encuentro ante el Valencia de que está en el camino para recuperar su mejor nivel. Algo parecido ha sucedido con Özil. Y Coentrao, titular en los partidos importantes la temporada pasada, dejó sitio a Marcelo en el encuentro de ida de la Copa contra el Valencia. No le importó al técnico que el brasileño llevara tres meses parado. La plantilla recupera el orden natural y el Madrid, su mejor juego.