Atlético de Madrid

Una cuestión de porteros

Guaita regaló el gol a Raúl García y Courtois, con sus paradas, evitó los tantos de Canales y Feghouli. Empató Postiga en la última jugada de un partido espeso

Diego Costa pugna por un balón con Ricardo Costa. El partido fue trabado
Diego Costa pugna por un balón con Ricardo Costa. El partido fue trabado

El Atlético y el Valencia se ajustaron al guión. La Copa es distinta, se toma con más precauciones y otra mentalidad. Pizzi ya ha dicho que quiere ganarla y a Simeone no le importaría repetir el éxito del año pasado, pese a que por el Manzanares cuentan que las miras son más altas. Sin embargo, anoche no hicieron ascos al regalo de Guaita, que propició el gol de Raúl García, al que respondió Postiga en el último minuto, en un partido en donde los porteros tuvieron un papel determinante y que deja la eliminatoria un poco más inclinada a favor de los rojiblancos, que jugarán con ventaja en el Calderón.

Era la segunda aparición de Pizzi en el banquillo del Valencia y el equipo tiene otro aire, otro sistema y más personalidad. No le importó tomar la iniciativa, manejó el juego con Parejo y Míchel y obligó al Atlético a replegarse en los primeros minutos. Los de Simeone no sufrieron grandes sobresaltos, estuvieron bien colocados, pero les costó enlazar con Diego Costa, un islote al que se subía Mathieu para no dejarle maniobrar. El francés puso anticipación y buena colocación para frenar al goleador rojiblanco. Y lo consiguió, aunque el hispano-brasileño fue el más incisivo de los suyos. Aciertos y errores tuvo, pero forzó tres córners, se pegó con todos los defensores y se mostró ambicioso. Lo que ocurría es que Adrián, Raúl García y un apagado Koke no le encontraban porque faltaba creación para el último pase. La mejor jugada del primer tiempo llegó en un contragolpe con robo de Filipe Luis, balón largo de Gabi y toque de Costa y Adrián para que Raúl García obligase a Guaita a meter una mano comprometida. Porque el Valencia, dominador del juego, había tirado con salvas y no con pólvora real. Míchel y Bernat probaron desde lejos. Y con eso no le llegaba al equipo de Pizzi.

El Valencia quería, su buena voluntad no es cuestión de debate, y la segunda parte la afrontó con más intensidad. Puso otra velocidad a su juego, buscó la profundidad y el remate lejano. Tenía más criterio, más ambición y a través de Fede, Parejo y Bernat llegaba al área con peligro. El Atlético sabe vivir en el alambre, está acostumbrado a defenderse y tampoco le supuso ningún problema –pese a que Simeone pedía a sus jugadores que dieran un paso adelante– ceder córners. Estaba atascado el conjunto rojiblanco, mientras el Valencia, con sus armas, trataba de cambiar el partido y quería un gol para soñar, pero se encontró con un revés.

Córner que lanza Gabi, error imperdonable de Guaita, que mete la mano blanda para dejar la pelota en la cabeza de Raúl García, que marca. El auxiliar levanta la bandera, pero Clos, que ha visto la acción, no ve nada punible y el Valencia comenzó su particular purgatorio.

Pizzi movió el banquillo. Salieron Canales y Feghouli para darle más profundidad. Y fueron ellos los que pudieron voltear el partido, pero se toparon con Courtois. Dos paradas espléndidas del meta belga, en pleno acoso valencianista, sirvieron para que el Atlético mantuviese el tipo. Se moría el Valencia en sus ganas por empatar, y de tanto insistir, después de que Diego Costa viera una tarjeta y los rojiblancos pensasen que el triunfo era suyo, encontró el justo premio en el gol de Helder Postiga a centro de Feghouli. El portugués amortiguaba el golpe y Pizzi respiró algo más tranquilo, mientras que Simeone tendrá que ser más exigente con los suyos, que ayer no dieron una gran imagen. Lo mejor, el resultado.

Courtois: «Mi trabajo es parar»

Simeone cambió ayer el «partido a partido» por el «cincuenta-cincuenta». Empatar fuera, y con goles, suele ser sinónimo de tener ventaja para la vuelta. O no. «El resultado es importante, pero seguimos al cincuenta por ciento», dijo el técnico rojiblanco. Claro que si ayer su equipo empató fue en parte gracias a Courtois. El guardameta estuvo excelente, aunque después se quitara importancia. «Yo estoy en la portería y mi trabajo es parar», dijo. «Sufrimos en la segunda parte, y al final, cuando creímos que todo había terminado, nos metieron un gol», añadió. Simeone quiso destacar por otro lado la actitud de los suyos: «Jugando bien o mal, estos jugadores siempre van para adelante». Tampoco se rindió el Valencia y por eso llegó la igualada. Algo ha cambiado con Pizzi en el banquillo. «Los artífices de este cambio son los futbolistas», opinó el nuevo técnico.

Ficha Técnica:

1. Valencia: Guaita, Joao Pereira, Mathieu, Ricardo Costa, Guardado; Fuego, Parejo, Fede Cartabia (Piatti, m.77), Bernat (Canales, m.70); Míchel (Feghouli, m.63) y Postiga.

1. Atlético de Madrid: Courtois, Juanfran, Alderweireld, Miranda, Filipe Luis; Koke (Tiago, m.81), Raúl García, Gabi, Guilavogi (Arda, m.58); Adrián (Rodríguez, m.67) y Diego Costa.

Goles: 0-1, m.70: Raúl García. 1-1,m.93: Postiga

Árbitro: Clos Gómez (C. Aragonés). Amonestó por el Valencia a Fede Cartabia y Javi Fuego, y por el Atlético a Juanfran y Diego Costa.

Incidencias: partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey, disputado en el campo de Mestalla ante 35.000 espectadores.