Fútbol

Una noche en la ópera con Maradona

El Teatro San Carlo acoge una obra conmemorativa del «scudetto» del Nápoles con el «10» en el escenario para escándalo de los puristas

Diego Armando Maradona, a la entrada de la gala de los premios «The Best»
Diego Armando Maradona, a la entrada de la gala de los premios «The Best»

El Teatro San Carlo acoge una obra conmemorativa del «scudetto» del Nápoles con el «10» en el escenario para escándalo de los puristas

Los napolitanos son apasionados y sulfúreos como el Vesubio que domina la ciudad. Su tendencia a la exageración, para bien y para mal, los hace capaces de las más altas expresiones humanas y artísticas, así como de las peores actitudes antisociales. Cualquier tema que remueva sus emociones los arrastra en discusiones interminables, así que no es de extrañar que la ciudad se haya dividido por ver a Diego Armando Maradona en el sacro escenario del Teatro San Carlo, orgullo de la lírica nacional.

El teatro napolitano presentará mañana «Tres veces 10», un espectáculo humorístico-musical en el que el astro argentino contará su vida junto al actor cómico Alessandro Siani, y el «rapper» Clemente Maccaro, Clementino. ¿El motivo? Celebrar por todo lo alto el trigésimo aniversario el primer «scudetto» del Nápoles liderado por Maradona.

El astro argentino es una divinidad en la ciudad. No es raro ver en casas, cafeterías o negocios de cualquier tipo su foto al lado de San Genaro o la Virgen de Pompeya, con velas, flores y todas las ofrendas típicas de estos casos, pero... ¡profanar el templo de la lírica y la música clásica donde se lucieron Verdi, Rossini, Paganini, Caruso o Pavarotti. Para muchos es demasiado.

Nadie discute los méritos deportivos de Maradona, pero no tienen nada que ver las hazañas en el césped con su presencia en el escenario del más antiguo teatro de ópera en activo del mundo. «Con Maradona y el ‘‘rapper’’ Clementino en el escenario se reduce aquella joya a un mero recipiente de eventos y el Estado contribuye a mantener con vida esa estructura para que produzca –según su estatuto– óperas, conciertos y ballets», escribió Francesco Canessa, ex superintendente del teatro napolitano, en «La Repubblica». A nadie en el Teatro Real de Madrid se le habría ocurrido presentar a Cristiano Ronaldo o en el Liceu de Barcelona a Leo Messi.

El alcalde napolitano, Luigi de Magistris, quien además es presidente del San Carlo, defiende el evento: «No veo nada de malo. Maradona fue un grande del deporte y pertenece a la historia de esta ciudad. Yo apoyo un teatro popular y no hay nada que pueda escandalizar».

Acostumbrados a sufrir el estereotipo de «meridional», que en Italia es sinónimo de atraso, el título del Nápoles hace 30 años generó una gigantesca reacción de histérica felicidad colectiva en una ciudad que necesitaba una digna válvula de escape a sus frustraciones. Tal vez Nápoles sea la única ciudad grande europea que tiene un solo equipo de fútbol, de ahí que la identificación con el triunfo de Maradona haya sido de toda la urbe. Los «tifosi» le perdonan sus escándalos porque lo único que importa es que les dio el «scudetto» y el «10» es un mito único e irrepetible al que se le permite todo.

Los precios de las entradas, que ya están agotadas, van desde los 66 euros hasta los 330. Al anunciar el show «Tres veces 10», el actor Alessandro Siani afirmó: «Por primera vez en un escenario teatral, Maradona dará un testimonio de amor y de libertad sacando a relucir sus verdades y su increíble vida». Y fue más allá: «Maradona es la prueba incuestionable de que un hombre puede cambiar el rostro de una ciudad. Vivíamos en la resignación, pero él cambió incluso la economía de Nápoles: desde los bancos hasta los banquillos del mercado».