Fórmula 1

Vettel "traiciona"a Ferrari y entrega la victoria a Hamilton

El alemán no cumplió órdenes de equipo, perjudicó a su compañero Leclerc y acabó beneficiando a Mercedes, que consiguió el doblete en Rusia. Sainz, que hizo una buena carrera, terminó sexto

El alemán no cumplió órdenes de equipo, perjudicó a su compañero Leclerc y acabó beneficiando a Mercedes, que consiguió el doblete en Rusia. Sainz, que hizo una buena carrera, terminó sexto

El Gran Premio de Rusia pasará a la historia de Ferrari por un desacuerdo entre Vettel y el equipo "rojo"que terminó con un desastre para la Scuderia. En la salida y con mucha distancia por delante, los Ferrari dominaron en cuanto a velocidad punta. Leclerc defendió su posición, pero el equipo había tejido una estrategia. El monegasco, desde la "pole", haría el rebufo a Vettel para que el alemán lograra más velocidad y así poder defenderse de los ataques de los Mercedes, que venían por detrás. Ese era el pacto inicial. Luego Vettel devolvería la posición para regresar al orden natural de la clasificación en la que Leclerc había logrado el mejor tiempo.

En Ferrari lo tenían todo para conseguir un doblete rojo. Pero todo se complicó. Vettel no cumplió el pacto y eso llevó al desastre a Ferrari y Leclerc. El joven figura no hacía mas que preguntar cuándo pasaría al primer puesto y se encontró con la “traición” de su compañero. No respetó lo acordado y cuando ambos pasaron por boxes la situación no cambió. Sí lo hizo pocos minutos después. Vettel sufrió una rotura del sistema de hibridación que le obligó a dejar el coche en una escapatoria y mal colocado, lo que provocó la neutralización de la carrera por seguridad, una circunstancia que aprovechó Hamilton para cambiar ruedas y perder mucho menos tiempo que sus rivales ya que la prueba estaba ralentizada. Esto llevó a Leclerc a la tercera plaza por detrás de Bottas, que hizo algo similar a su compañero. Después, el de Ferrari lo intentó todo para superar al nórdico. Pero resultó imposible. Leclerc tuvo la buena voluntad de proteger a su compañero para evitar ser superado por los Mercedes, pero la segunda parte del acuerdo no se cumplió. Y luego, con el abandono y la salida del Safety Car todo fue a peor. Hamilton se encontró con la victoria y por supuesto no desaprovechó la oportunidad.

Carlos Sainz hizo de nuevo una gran carrera. Partió desde la quinta plaza y llegó a pelear por el tercer puesto con Bottas, al que llegó a adelantar. Pero el McLaren no está todavía para luchar con los mejores y cayó hasta la sexta plaza, el mejor de los no Ferrari, Mercedes y Red Bull.