La UEFA expedientará al Marsella

El ataque tuvo lugar a las 19.15 horas en las cercanías del estadio de San Mamés. Uno de los guardias fue herido de gravedad tras ser atacado con un objeto punzante

El ataque tuvo lugar a las 19.15 horas en las cercanías del estadio de San Mamés. Uno de los guardias fue herido de gravedad tras ser atacado con un objeto punzante.

La UEFA abrirá expediente al Olympique de Marsella por los incidentes que provocaron sus ultras en el partido de vuelta de los octavos de final de la Europa League, disputado este jueves en San Mamés, que se saldaron con dos vigilantes jurados heridos, uno de ellos en el cuello tras ser atacado con un arma blanca, y tres seguidores franceses detenidos.

Según pudo saber Europa Press, la UEFA va a estudiar los hechos y abrirá expediente al Olympique de Marsella, que entrará este viernes en el sorteo de los cuartos de final al eliminar al Athletic Club, así como hará lo mismo con el Olympique de Lyon y el CSKA por la batalla campal que provocaron los ultras de ambos equipos y que acabó con cinco policías heridos.

La Ertzaintza detuvo a tres hinchas del Olympique por los incidentes en el interior de San Mamés, en los que resultaron heridos los dos vigilantes jurados, e investiga el grado de implicación de cada uno de ellos. El objetivo es determinar quién es el autor o autores directos de la agresión en el cuello a un vigilante de 57 años, natural de Burgos, ingresó en el hospital de Basurto consciente.

Estos incidentes se producen después de que el pasado 23 de febrero un agente de la Ertzaintza sufriera un infarto que le provocó la muerte mientras trabajaba en el operativo para prevenir disturbios entre ultras del Athletic Club y el Spartak de Moscú, antes del partido de los dieciseisavos de final de la misma competición europea.

El guarda de seguridad, de 57 años, fue apuñalado en el cuello por ultras del Olympique de Marsella cerca de la puerta 21 de San Mamés cuando ya había comenzado el encuentro entre el Athletic y el equipo galo. Un compañero suyo, al parecer, sufre una herida inciso contusa en una mano, de pronóstico leve. El altercado, que se produjo en el interior del estadio, sobre las siete y cuarto de la tarde, se saldó, en principio, con la detención de tres de los seguidores del conjunto marsellés, uno de ellos el causante del apuñalamiento, según fuentes de la Ertzaintza.

El principal herido fue trasladado al hospital de Basurto, aunque su estado no reviste gravedad. El parte médico del centro sanitario informó que presenta una herida en el cuello causada por un objeto cortante y su estado era estable tras haberle suturado la herida.

Los incidentes se produjeron en el interior del estadio, en la zona que el Athletic había reservado para los aficionados del Marsella, la mayoría de ellos ultras, entre los que se encuentra el conocido líder, Santos Mirasierra, que ya fue detenido en España tras causar graves incidentes en el Vicente Calderón.

A pesar de las excepcionales medidas de seguridad los ultras del Olympique consiguieron introducir bengalas en el campo. Y desde su posición las encendieron y arrojaron a la grada inferior, por lo que las fuerzas de seguridad se vieron obligadas a intervenir. Según diversas fuentes, una chica joven que se encontraba allí fue alcanzada por el lanzamiento de objetos. Momento en el que los guardias de seguridad recriminaron el comportamiento a los hinchas y, quizá, el instante del apuñalamiento de uno de ellos tras sufrir, además, una paliza.

La situación se volvió insostenible. Los aficionados del Athletic se encararon con los seguidores del Olympique y la Brigada Móvil, que estaba dentro de San Mamés, preparada para cualquier altercado, tuvo que acceder a las gradas con sus defensas para tratar de calmar a los ultras franceses, que fueron desalojados del estadio casi una hora después de que concluyese el partido con el triunfo de su equipo. Ni la victoria sirvió de bálsamo a un grupo de los más violentos que circulan por el panorama futbolístico.

Y eso que desde primera hora de la mañana el dispositivo policial estaba encaminado a impedir cualquier incidente. Fuera del estadio, con la explanada de San Mamés vallada, los controles fueron exhaustivos y en ningún momento se cruzaron las aficiones, uno de los temores de la Policía, que no quería, bajo ningún concepto, que los Herri Norte tuvieran contacto visual y cercano con los franceses.

Los autobuses que transportaron a los seguidores galos fueron trasladados a una zona de Bilbao, alejada de San Mamés. En los registros efectuados por la Policía se requisaron diversas navajas y otros utensilios cortantes. Sin embargo, lo que no se pudo impedir, pese a los registros en la entrada al campo fue la introducción de bengalas.