«Él nos anima a nosotros»

Bruno Hortelano sufrió un accidente a 27 kilómetros de Madrid. Iba de copiloto. Su primo, que conducía, se durmió, chocó con la mediana y volcó. El atleta se dañó cuatro falanges de la mano derecha, que ayer le empezaron a reconstruir.

El atleta español Bruno Hortelano durante los Juegos Olímpicos de Río 2016.
El atleta español Bruno Hortelano durante los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Bruno Hortelano sufrió un accidente a 27 kilómetros de Madrid. Iba de copiloto. Su primo, que conducía, se durmió, chocó con la mediana y volcó. El atleta se dañó cuatro falanges de la mano derecha, que ayer le empezaron a reconstruir.

Bruno Hortelano estaba animado ayer, antes de pasar la primera cirugía, en la que empezaron la reconstrucción de la mano. Durante toda la madrugada del domingo al lunes y la larga mañana las noticias eran pésimas y se temía lo peor, pero después el catastrofismo se fue atenuando y al final del día se era optimista con su futuro. El atleta español sufrió un accidente de madrugada, en el kilómetro 27 de la autopista A6 cuando iba con su primo en el coche, dirección hacia La Coruña. Bruno era el copiloto. Su primo se durmió, el coche se desvió contra la mediana y acabó volcado en la carretera. Enseguida llegaron las emergencias y lo que vieron no debió de gustarles nada: la mano de Bruno fue la que se llevó la peor parte y en cuanto ocurrió el accidente las noticias eran alarmistas: «...mano derecha catastrófica», aseguraba el tuit del 112 después de atender a Bruno. No se quiso dar su nombre, pero poco después se confirmó. Además, tenía una pequeña herida en la cabeza, a la que posteriormente le pusieron puntos. Sólo era un golpe, que no requería nada especial. Su primo, el conductor, estaba ileso.

Eso es lo que más tranquilizó a Bruno cuando estaba en el hospital. Quería saber cómo estaba su primo, confirmar que lo que le decían los médicos, que no le había pasado nada, era verdad. Y habló con él por teléfono. Eso le ayudó en su recuperación anímica. «Después, era él quien nos ha animado a nosotros», decía a este periódico Alberto Armas, su representante y que fue ayer quien se comunicó con la Prensa desde la puerta del hospital. «Está bien, está tranquilo. Ha hablado con su primo», continuaba. «Afortunadamente para todos el informe sobre el accidente de Bruno Hortelano del 112 ha sido cuanto menos muy exagerado», contaba en Twitter el atleta Ángel David Rodríguez, uno de los pioneros de la velocidad en España y que mantiene una buena relación con Bruno Hortelano. Ayer fue a verlo al hospital y confirmó que todo tenía mejor pinta de lo que se esperaba cuando le atendieron en la carretera.

«No se va a amputar la mano», explicaba Alberto Armas, para negar los rumores más funestos. «Tiene la mano derecha muy dañada, varios huesos rotos y ha perdido masa muscular», seguía explicando. Por la tarde le sometieron a la primera intervención y, según se vaya recuperando y vayan viendo los médicos, se le practicará una segunda para «recuperar ‘‘la sustancia’’ que recubre la articulación», aseguraba Armas. La primera operación consistió en una limpieza de las zonas afectadas y una reconstrucción de los extensores de los dedos. Todos menos el pulgar estaban afectados y el único que no se le pudo reconstruir del todo fue el dedo meñique, que puede que sea donde le queden más secuelas.

Pero el pronóstico tras la intervención fue bueno y los médicos querían darse tiempo para comprobar que no se ha infectado nada. Lo que suceda a partir de ahora dependerá de la evolución de Bruno. Hay que esperar, tanto como para los siguientes pasos hospitalarios, como para saber cuándo va a poder volver a entrenarse y competir. Porque, según avanzaba el día de ayer, no parecía que el accidente fuese a dejar secuelas que impidiesen al atleta continuar con su progresión. Ahora tendrá que tomarse más tiempo y preocuparse tanto de su recuperación física como de su recuperación psicológica.

Aunque, según su entorno, el primer paso de ánimo lo dio él al no hundirse ayer y mostrar su cara más animada en los momentos más duros. Durante el verano, todo han sido buenas noticias deportivas para un atleta que ha sorprendido al deporte español y mundial. En el competitivo mundo de la velocidad, la presencia española era casi testimonial hasta que Hortelano, afincado en Estados Unidos, progresó hasta poder competir y ganar a sus rivales europeos en los 200 metros. En los Juegos de Río dejó una gran imagen y pese a no clasificarse para la final, batió el récord de España de la distancia. Después de eso, nadie ponía techo a su progresión. Ayer se temía que, una vez comprobado que no había peligro por la vida de nadie, el accidente pudiera cortar su carrera deportiva. Pero, dentro de la gravedad, tuvo suerte y parece dispuesto a continuar.