Kaká, rumbo al Milan sólo con el tique de compra

En Italia daban por hecha la cesión, pero Florentino sólo acepta la venta

Kaká juega poco y nada en el Madrid, lo que para el jugador supone ver peligrar su participación en el Mundial de Brasil 2014
Kaká juega poco y nada en el Madrid, lo que para el jugador supone ver peligrar su participación en el Mundial de Brasil 2014

MADRID- Silvio Berlusconi está como loco porque el hijo pródigo, Kaká, vuelva al Milan; más aún el jugador, que en el Real Madrid juega poco y nada, algo muy perjudicial para los intereses del «8» madridista, que ve peligrar la posibilidad de participar en el Mundial de Brasil 2014. Tanto es así, que en Italia daban por hecha la cesión de Kaká de aquí a final de mes. Por 30 meses, el tiempo que le queda de contrato con el Real Madrid, que expira en 2015, pero nada de ello convence en el Real Madrid. Florentino Pérez no está dispuesto a deshacerse del jugador bajo esa modalidad, que por motivos fiscales le acarrearía que el jugador le siguiera costando dinero, al margen de los 65 millones que costó su fichaje, que algo querría recuperar o que, al menos, dejar de pagar por él. Sólo acepta la venta, que Kaká salga del Bernabéu con el tique de compra.

Por eso, a media tarde de ayer, el Milan anunció que daba un nuevo paso atrás. Como ocurrió el pasado verano. «No han llegado a buen puerto las negociaciones por Kaká y, por lo tanto, renunciamos», dijo el consejero delegado del club italiano, Adriano Galliani.Y explicó que cerrar esta operación con el Real Madrid no era «practicable» a causa de los distintos tipos de fiscalidad aplicables al fútbol en Italia y España.«Ha habido complicaciones decisivas. Kaká ha hecho todos los esfuerzos posibles e inimaginables, pero los problemas de fiscalidad han llevado al Real Madrid a parar la negociación».

El contrato de Kaká con el Real Madrid fue firmado en 2009, cuando entonces la carga tributaria para los futbolistas extranjeros (la denominada «ley Beckham») era del 23%. En 2010, la carga fiscal cambió a un 53%, por lo que si es una cesión, Kaká seguiría perteneciendo al Madrid y éste tendría que pagar a Hacienda un 20% más. Lógico es que si el jugador se marcha, Florentino Pérez quiera no hacerle un nuevo contrato.

Por contra, la fiscalidad en Italia es del 47-48%, motivo por el que Kaká aceptó reducir su salario de 10 a 6 millones anuales antes de que se rompieran las negociaciones. El Milan le había pedido que bajase a 5, el tope salarial que acepta el club «rossonero» por esa carga fiscal. Kaká les convenció. Ahora sólo le queda convencerles para que le compren.