Ciclismo

La trampa de la sierra de Madrid

Roglic y Valverde detrás, una costumbre en esta Vuelta
Roglic y Valverde detrás, una costumbre en esta Vuelta

La Vuelta no ha acabado para Alejandro Valverde. Ni para su equipo, el Movistar Team. Aunque Primoz Roglic ha demostrado ser el más fuerte de la carrera, fue muy superior en la contrarreloj y no ha cedido tiempo en la montaña. "Ha marcado diferencias en la contrarreloj y en las etapas de montaña casi siempre ha estado con el mejor. Ha sido el más regular de todos", explica Eusebio Unzúe, mánager de Movistar. No muestra la debilidad que le hizo perder el Giro en la tercera semana. "De todo se aprende. Creo que este Roglic es diferente al del Giro, es un Roglic más sólido", admite Unzúe.

Pero el equipo español no renuncia a hacerle tambalearse. Ya lo hicieron en el Giro jugando con las dos posibilidades que tenían, Carapaz y Landa. Y fue el ecuatoriano el que acabó ganando la carrera. Movistar tiene el ejemplo en casa y sabe que queda terreno para que el maillot rojo muestre sus debilidades. "No ha dado ninguna muestra de flaqueza ni de debilidad. Las imágenes son claras, es el hombre más fuerte y por eso está liderando la carrera. En el Giro apareció Carapaz y con la ayuda de Landa y el buen hacer de Movistar conseguimos darle la vuelta. Son cosas que a veces suceden. Es difícil, pero no vamos a perder la esperanza", asume el mánager del equipo telefónico.

"La sierra de Madrid ha enterrado a mucha gente. Pregunta a Dumoulin pregunta a nuestro querido Julián Gorospe, que allí nos dejó sin Vuelta el amigo Hinault a 48 horas de llegar a Madrid. Estas cosas pueden suceder, sobre todo porque llegas con 20 días de competición a le etapa del sábado", advierte Unzúe.

Al hablar de la sierra de Madrid no sólo se refiere a la etapa del jueves entre Colmenar Viejo y Becerril de la Sierra, un terreno exigente con cuatro puertos de primera: Navacerrada, la Morcuera en dos ocasiones, y Cotos antes de afrontar el descenso y un final en cuesta. Se refiere también a la penúltima etapa, la que finaliza en la Plataforma de Gredos, un puerto puntuable de tercera pero al que se llega después de cinco puertos, dos de primera, dos de segunda y uno de tercera, y de veinte días de carrera.

En esa etapa se asciende Pedro Bernardo casi de salida y después llega Serranillos, el puerto donde Bernard Hinault reventó la Vuelta del 83 hundiendo a Julián Gorospe, una imagen icónica de la carrera en el primer año en que se televisaba en directo. Movistar conoce el terreno y sabe el daño que puede hacer. Lo tenía marcado desde el comienzo de carrera, aunque en el equipo admiten que es muy difícil que después de que Roglic haya superado las etapas asturianas sin un rasguño vaya a derrumbarse ahora.

"De momento ha mostrado poca debilidad. En La Cubilla, cuando arrancó Supermán [López] la segunda vez él también se abrió y pasó un momento de dificultad. Luego encontró su ritmo y pudo cazarlos. Nosotros minimizamos las pérdidas muchísimo. Siempre ha mostrado debilidad en la última semana, pero a día de hoy se le ve bien", explica Valverde.

Pero hay muchos factores que influyen en una carrera y la esperanza de Movistar no sólo se centra en el recorrido. "Es un final de Vuelta bastante duro, sobre todo la sierra de Madrid. Pero no son sólo los puertos, hay que ver el terreno, el viento. No sólo tiene que haber diferencias por los puertos", asegura el campeón del mundo.

Y Movistar no sólo cuenta con Valverde. Nairo Quintana ha pasado sus peores días en Asturias. "Hace cuatro días me agarró un resfriado y me apartó un poco de las aspiraciones", confiesa el colombiano. Perdió tiempo en los finales asturianos de montaña, en El Acebo y en La Cubilla. "Esperemos que pronto pase", afirma. No piensa ya en la general sino en contribuir a los éxitos del equipo. "Por el lado de Alejandro vamos bastante bien con el apoyo de todo el equipo. Hay que gozar y sufrir", asume. Y Movistar espera gozar en la sierra de Madrid.