Texas es de Marc y... de Rossi

Quinto triunfo seguido de Márquez en Austin. Valentino es el nuevo líder, Maverick, al suelo

Marc Marquez y Pol Espargaro
Marc Marquez y Pol Espargaro

Quinto triunfo seguido de Márquez en Austin. Valentino es el nuevo líder, Maverick, al suelo

Texas es para Márquez algo así como la tierra batida para Rafa Nadal. Un territorio en el que se siente seguro, tiene todo controlado y las cosas le salen bien con más facilidad que en otros escenarios. El trazado de Austin es el jardín de casa para Marc, el lugar ideal para poner algo de sol a lo nuboso que había comenzado para él este campeonato y darle un buen golpe a la clasificación. Ganó el «93» por quinta vez consecutiva en suelo tejano, espantando los miedos de aquellos que pensaban que una victoria de Viñales en «casa» de Marc podía empezar a sentenciar el Mundial casi antes de que empezara.

Hay mucho campeonato por delante, vaya si lo hay, empezando dentro de dos semanas en Jerez. Allí llegará Viñales con el veneno en la boca después de haber fallado. Su comienzo perfecto y lo que podía ser un «hat-trick» en las primeras tres carreras se esfumó en un par de vueltas. Es lo que tardó en suceder lo que a él le pasa muy poco: caerse. Se fue al suelo cuando iba cuarto y el mundo multicolor en el que vivía desde que llegó a Yamaha se puso un poco grisáceo.

No lucha en MotoGP con cualquiera y eso quedó demostrado en la manera en la que Marc y Rossi rentabilizaron el desliz del hasta ahora dominador. Si a Márquez le tembló poco el pulso para apuntarse el triunfo, Valentino confirmó una vez más que lo suyo ni es normal ni se trata de una casualidad. Lleva toda la vida en la élite y ahí sigue cuando su edad apunta más a la retirada que a la lucha. Es el rey de la regularidad y un magnífico competidor. El ritmo de Márquez era imposible para él, pero no el de Pedrosa, así que sabía que el segundo puesto era su máximo botín y suficiente para ponerse al frente de la clasificación, algo que no consiguió en todo el curso pasado. Pudo con Dani en las últimas vueltas y ahora es el abuelo el que vuelve a estar al mando, a pesar de que los jovencitos hagan más ruido que él.

No se ha bajado del podio desde que se abrió el curso, mientras que Márquez lo hizo ayer por primera vez y Viñales se bajó del mismo tras su caída. «Il dottore» está al acecho y lleva tiempo convencido de que la lucha entre los dos españoles puede ser la llave para su décimo título. Las cosas están donde él quiere justo antes de su cita favorita en Jerez.