Fútbol

Brasil se queda huérfano

Neymar
Neymar

Sin Neymar, lesionado, ni Thiago Silva, sancionado, los de Scolari se enfrentarán el martes a Alemania en semifinales

El fútbol es como la vida, en un instante puede cambiar todo, y en apenas un segundo Brasil pasó de la alegría a la tristeza, a la desesperación, en un Mundial que parecía escurrirse entre sus dedos, en el momento más inesperado. Se acerca la fase decisiva y los de Scolari se han quedado huérfanos. Ni Thiago Silva, sancionado por acumulación de tarjetas, ni Neymar, que estará entre cuatro y seis semanas de baja, podrán buscar la final ante la todopoderosa Alemania. En dos acciones aisladas, la afición brasileña ha enmudecido. Brasil ha pasado de ser una de las favoritas para estar en la final de Maracaná a ser una incógnita total a tres días que se disputen las semifinales.

«Lamento de manera profunda la triste lesión que sufrió Neymar. Espero tu recuperación, que vuelvas pronto, para que nos sigas animando a ver en el fútbol un deporte lleno de virtudes y cualidades, que siempre he puesto en práctica en mis 12 años como profesional», afirmó Zúñiga en una emotiva carta publicada en la web de la Federación colombiana, aunque el daño ya estaba hecho. Desde el momento en que Neymar abandonó el estadio Castelao de Fortaleza entre aullidos de dolor en la camilla, ya se preveía que nada bueno iba a pasar y así ha sido. La fractura de su vértebra tercera le impedirá jugar el resto del Mundial y Brasil se queda sin su máximo goleador, cuatro tantos en cinco partidos. Por su parte, la FIFA ha abierto un proceso de investigación sobre la acción del futbolista colombiano en la que decidirá si le sanciona o no.

La lesión de Neymar ha sido un jarro de agua fría para Brasil. Ha afectado a un país en el que el fútbol es parte esencial de su cultura. En el que cada patio abierto se convierte en un improvisado estadio y donde los niños sueñan con llegar a lo más alto del deporte muchas veces para salir de la pobreza. «Como todo Brasil, estoy en la hinchada por la recuperación de nuestro astro», afirmó la presidenta, Dilma Rousseff.

Scolari sabe que sin él todo va a ser más cuesta arriba, aunque no ve imposible llegar a la final ni mucho menos. Desde el momento en el que se confirmó la baja de Neymar, hizo una conjura con sus futbolistas para apelar a la heroica y vencer sin él. «Este momento puede marcar una revolución para nosotros y nos hemos propuesto ganar la Copa por Neymar. Él esperó mucho para llegar a este momento y un hecho como éste puede unir más al grupo. En el próximo partido vamos a dar la vida para alcanzar la victoria», afirmó Thiago Silva. «Neymar tenía todo para ser el mejor del torneo y nosotros nos vamos a centrar para poder dedicarle el título», declaró Hulk.

Es cierto que las posibilidades ofensivas de Brasil disminuyen drásticamente sin Neymar, pero como ha mostrado durante todo el campeonato, su fuerza no sólo reside en el aspecto individual, sino en la fuerza del grupo. Un equipo en el que cada futbolista pelea por cada balón como si fuera el último y en el que todos trabajan en defensa cuando el rival se acerca al área. Otro hándicap que tendrán que superar los de Scolari, que no podrán contar con el líder en esa tarea, como es su capitán Thiago Silva, ante Alemania ya que vio la segunda amarilla. El central del PSG se ha convertido desde hace unos años en la referencia de la zaga de Brasil, el encargado de echar el cerrojo en defensa cuando las cosas se ponen feas y capaz de abrir partidos con su potente juego aéreo como sucedió en cuartos ante Colombia.

Brasil se ha quedado huérfano sin sus dos principales estrellas y su futuro es incierto, pero todavía no está muerta. En el Mundial de 1962, Pelé se lesionó ante la República Checa y la «verdeamarella» se alzó con el título de campeón. Los de Scolari se resignan a decir adiós y apelan a la heroica para obrar el milagro mientras Neymar lo verá recuperándose desde su casa.

Neymar abandona la concentración

Un helicóptero recogió a la estrella brasileña Neymar había regresado al hotel de Teresópolis (Río de Janeiro) junto al resto de sus compañeros tras haber sido tratado en el hospital. El jugador quería continuar concentrado para apoyar a su selección, pero las consecuencias de su lesión y la marcha del equipo rumbo a Belo Horizonte han provocado que tenga que abandonar a sus compañeros. Los médicos brasileños han decidido que continúe su recuperación tranquilo, alejado del entorno del Mundial y con todos los cuidados que precise para que esté al ciento por ciento lo antes posible, Un helicóptero le recogió en Teresópolis y Neymar continuará desde hoy el tratamiento de la espalda en su domicilio de Guarujá (Sao Paulo).