No hay más plan que marcar

Desde el 30 de abril de 2016, en todos los partidos que ha disputado el Madrid, con el equipo titular o el otro, ha hecho gol. Hoy, frente al Valencia, no quiere parar.

Desde el 30 de abril de 2016, en todos los partidos que ha disputado el Madrid, con el equipo titular o el otro, ha hecho gol. Hoy, frente al Valencia, no quiere parar.

Fue en Manchester, en la semifinal de la Champions pasada, cuando Pepe tuvo un remate a un par de metros de la portería rival. Tiró fuerte, pero sin apuntar y Hart, el portero del City, tapó todo lo posible. Como la pelota rebotó en su cuerpo, al conjunto de Zidane se le escapó la mejor oportunidad que tuvo en ese partido, que terminó empate a cero. El fin de semana siguiente, el 30 de abril de 2016, jugó en Anoeta, donde un cabezazo de Bale le dio la victoria. Hoy, 29 de abril, el Madrid recibe al Valencia. Ha pasado un año y contando ese choque de San Sebastián ha jugado 57 partidos: en todos ellos siempre ha marcado. Es decir, que quien quiera ganarle sabe que necesita marcar un par de tantos porque es casi seguro que se va a llevar uno.

Lo hizo el Valencia, por ejemplo, en el choque de la primera vuelta. Hizo dos en los primeros diez minutos y después supo conservar esa ventaja. Se llevó un tanto, por supuesto, pero fue insuficiente para el Madrid. Hoy, el Valencia que se presenta en el Bernabéu no es aquel Valencia. «Nos hemos quedado un poco cortos por las bajas», decía ayer Voro, su técnico. «Espero que los que salten al campo den un buen rendimiento. No tenemos la urgencia o necesidad de los puntos, los que es una desgracia, pero a todos nos gusta competir en un gran escenario», comentó.

El Valencia es un equipo al que se le han acabado todos los objetivos frente a un Real Madrid con los dos frentes más importantes abiertos y fieramente competitivo. El conjunto de Zidane ha marcado en partidos en los que le iba la vida en juego y en los que no se jugaba nada; contra porteros temibles o que habían sido goleados antes y, sobre todo, ha marcado con los jugadores titulares o con ese grupo de jóvenes que tanto bien están haciendo en las otras batallas del equipo. En este año goleador, Ronaldo ha hecho 34 tantos, pero el resto de la lista deja claro la mezcla que es esta plantilla de Zidane: Morata (18), Benzema (18), Ramos (11), Isco (10), James (10), Bale (10), Asensio (9). Todos son protagonistas gracias a las rotaciones. Lejos quedan los 44 encuentros que sumó el Barcelona de otra época y cerca están los 61 partidos con gol del Bayern de Heynckes y Guardiola. A cuatro partidos. Siete seguro va a jugar el Madrid aún. Uno más si llega a la final de la Champions

Y el sistema de los rotaciones no se va a detener, pese a la importancia de lo que queda: «Puede que cuando yo era jugador me hubiese costado entender esta política. Antes había menos partidos, unos 30 o 40 y se podían hacer la cosas con 13 jugadores», explicaba Zidane. «Hoy no, porque, en un equipo como el Madrid en el que casi todos los jugadores van a las selecciones, disputan 60 o 70 partidos. Yo no soy la persona que va a sentar a Gareth o Cristiano, yo explico mis pensamientos a los jugadores y luego seguimos adelante todos juntos, hay que hacer entender al jugador que éste es el camino».

En ese camino, el Real Madrid ha conseguido el récord de partidos consecutivos ganando y ahora el de encuentros consecutivos marcando: le falta el último esprint para que todo tenga sentido: «Hay momentos en los que puedes dudar, pero ahora no puedes dudar, falta un mes o mes y medio y estamos convencidos de lo que estamos haciendo», explicaba Zidane.

Real Madrid: Keylor Navas; Carvajal, Nacho, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Modric, Kroos; Isco, Cristiano Ronaldo y Benzema.

Valencia: Alves; Montoya, Garay, Mangala, Lato, Parejo, Carlos Soler, Orellana, Nani, Munir y Santi Mina.

Árbitro: Gil Manzano (extremeño).