Piratas contra el oro yanqui

Unos «hackers» rusos boicotean la web de la Agencia Mundial Antidopaje y acusan a Simone Biles, las hermanas Williams y Elena Della Donna de haber competido con ayudas en los Juegos de Río

La gimnasta Simone Biles, Venus Williams, Serena Williams y Della Donna, estrella de la WNBA

Unos «hackers» rusos boicotean la web de la Agencia Mundial Antidopaje y acusan a Simone Biles, las hermanas Williams y Elena Della Donna de haber competido con ayudas en los Juegos de Río

Un grupo de piratas rusos autodenominado «Fancy Bears» –«Ositos Elegantes»– atacó ayer la base de datos del Sistema de Administración y Gestión Antidopaje (ADAMS) de la Agencia Mundial Antidopaje a través de una cuenta del Comité Olímpico Internacional creada para los Juegos de Río. Los «Fancy Bears», a quienes la AMA ha identificado con un grupo de espionaje ruso llamado Tsar Team (APT28) y que se vincula con la antigua KGB, relacionan a varias campeonas olímpicas estadounidenses, como la gimnasta Simone Biles, las hermanas Williams o la baloncestista Elena Delle Donne, con el consumo de sustancias relacionadas con el dopaje.

«Fancy Bears» ha accedido a informaciones relacionadas con datos médicos confidenciales, tales como exenciones por uso terapéutico de medicamentos en los Juegos de Río autorizadas por federaciones internacionales y organizaciones nacionales antidopaje. «Han hecho públicos algunos de los datos y han amenazado con dar a conocer todavía más», se afirma desde la AMA. Se trata de sustancias que se pueden consumir con autorización médica y el pertinente aviso a la Agencia Mundial Antidopaje con lo que no cabría hablar de dopaje en ningún caso. Los «Fancy Bears» realizan una interpretación muy diferente: «Las deportistas obtuvieron autorización para doparse. Es otra evidencia de la corrupción y falta de honestidad de la Agencia Mundial Antidopaje y el departamento médico y científico vinculado al Comité Olímpico Internacional».

Los piratas informáticos han publicado varios certificados –a los que la AMA no ha hecho ningún tipo de referencia– en los que se ve que las cuatro deportistas mencionadas consumían diferentes sustancias. Simone Biles, ganadora de cuatro oros y un bronce en Río, utiliza dos tipos de estimulantes: el metilfenidato y la dextroamfetamina. Ambos productos están aconsejados para paliar el trastorno por déficit de atención y la epilepsia. Las hermanas Williams, que no pudieron lograr su cuarto oro olímpico en dobles, usaron varios medicamentos: metilprednisolona (antiinflamatorio), formoterol (broncodilatador), oxicodona (analgésico), prednisona y triamcinolona (ambos antiinflamatorios).

Elena Delle Donne, componente del «Dream Team» femenino estadounidense y novata del año de la WNBA en 2013, consume un tipo de anfetamina debido a un incidente que sufrió con 19 años. Fue picada por una garrapata de patas negras que le provocó el síndrome de Lyme y que la situó al borde de la retirada y todavía la provoca momentos de fatiga repentina.

A los «hackers» rusos las justificaciones no les sirven. «Muchas medallistas olímpicas estadounidenses en Río usaron regularmente potentes sustancias ilícitas justificadas mediante certificados para uso terapéutico», se asegura desde su web, que está plagada de ositos con la careta de «Anonymous». Las peculiares actuaciones de esta organización están planteadas en los últimos meses como venganza por la expulsión del equipo de atletismo ruso en los pasados Juegos de Río.

El Kremlin se ha apresurado a negar cualquier implicación de los servicios de inteligencia rusos en el ciberataque sufrido por la AMA. «Sin ningún lugar a dudas, no se puede hablar de cualquier implicación de Moscú, del Gobierno y de los servicios rusos en acciones de este tipo», aseguró tajante el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Los «Fancy Bears» han prometido más nombres.

Los otros trabajos de los «Fancy Bears»

El ataque de ayer no es el primero de los «Ositos Elegantes» vinculado a los Juegos. Después de la aparición del «informe McLaren», que sirvió para apartar al atletismo ruso de la cita olímpica, los «Fancy Bears» realizaron varios ataques buscando información sobre Yulia Stepanova, la atleta rusa de 800 que destapó el caso de dopaje de Estado ruso. También se vincula a este grupo con sabotajes al Partido Demócrata de Hillary Clinton.