Conchita cree compatible compaginar capitanías

Si lo permiten los calendarios, la ex tenista está dispuesta a renovar y seguir al frente de la Copa Davis y la Copa Confederación.

La capitana española de la Copa Davis y de la Copa Federación, Conchita Martínez, ha opinado hoy que es compatible compaginar ambos cargos con vistas al próximo año, siempre y cuando así lo permita el calendario de las dos competiciones.

"No veo que por ahora sea incompatible ocupar ambos cargos por cuestión de calendario, pero ya veremos", ha asegurado en la rueda de prensa celebrada en Barcelona en la que se ha dado a conocer la lista de convocados del combinado español con vistas a la eliminatoria contra Dinamarca por la permanencia en el Grupo I de la zona europea.

La exjugadora aragonesa, que es capitana del equipo femenino de la Copa Federación desde 2013, aceptó el pasado junio el reto de dirigir también el combinado masculino de la Copa Davis, que si es capaz de ganar a Dinamarca en Odense tendrá la oportunidad de regresar al Grupo Mundial en 2016.

Si bien aún no está confirmado que Conchita mantenga la capitanía de la Davis en 2016, el presiente de la Real Federación Española de Tenis, Fernando Fernández-Labreda, se ha mostrado satisfecho con la labor de Martínez.

"Está muy claro que lo que necesitaba el tenis español era normalizarse. Necesitaba una persona como Conchita Martínez. Nuestro trabajo es normalizar y tranquilizar la situación y ello nos permitirá regresar al primer nivel del tenis mundial", ha puntualizado en la rueda de prensa Fernández-Labreda.

El nombramiento de Conchita Martínez el pasado junio calmó las aguas en el tenis español, una crisis acentuada con la designación de Gala León como responsable de la Davis, que fue destituida con la llegada de Fernández-Labreda en la presidencia en sustitución de Jose Luis Escañuela.

Después de debutar con derrota ante Rusia en la eliminatoria para regresar al Grupo Mundial, la actual capitana de la Davis ha conseguido que David Ferrer y Rafael Nadal hayan aceptado jugar ante Dinamarca y regresar, así, a una convocatoria después de tres y dos años, respectivamente, sin jugar con España.