El año (casi) perfecto de Djokovic

Djokovic

Con seis Masters 1.000 (récord) y tres «Grand Slam» en 2015, sólo la derrota en Roland Garros le impide haber firmado una temporada de 10.

Novak Djokovic comenzó el curso con una obsesión en mente: ganar Roland Garros y unirse al grupo de elegidos que ha conseguido conquistar al menos una vez todos los títulos de «Grand Slam». «Nole» venció en cuartos del «grande» sobre tierra a Rafa Nadal, su peor enemigo allí, pero en la final no pudo por Wawrinka. ¿Se puede decir que el curso del serbio ha sido un fracaso? ¡Ja! Saca los números el tenista nacido en Belgrado hace 28 años y lo único que uno puede hacer es abrir la boca de incredulidad: en París-Bercy conquistó su sexto Masters 1.000 de la temporada, récord absoluto en un año, superando lo cinco que ganó Nadal en 2013. Pero es que además ha levantado el Abierto de Australia, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos. Con el bajón de Nadal, su némesis, esta temporada, un Roger Federer que acaba de cumplir 34 años se ha convertido en el único rival, más o menos, que ha complicado a Djokovic, cuya superioridad ha sido aplastante. Las cifras cantan: aparte de los títulos (10 en total), sólo ha perdido cinco partidos (dos contra Federer y uno contra Murray, Karlovic y Wawrinka), por 78 victorias. Ha ganado las dos terceras partes de los quince torneos que ha disputado y en todos menos en uno ha alcanzado la final. Comenzó 2015 con una derrota en cuartos en Qatar y a partir de ahí siempre ha llegado al último partido, casi siempre alcanzando el éxito definitivo. «No me contento con lo que tengo, trato de mejorar siempre, en la vida y en el tenis, y espero seguir haciéndolo. Creo que lo estoy logrando», lanzó en señal de advertencia a sus oponentes ante la Copa Masters de Londres, el último título de año que empieza a disputarse el domingo, y ante la próxima campaña. Como diciendo que no piensa parar aquí, que no se va a relajar.

Casado, padre... Maduro fuera, maduro en la pista

Lejos queda ya el jugador que en los momentos importantes se venía abajo. El tenis de Djokovic siempre fue bueno, pero su mente no tanto. De joven se iba de los partidos en el peor momento, pero en la actualidad no hay cabeza más dura que la suya. Ha madurado en todos los sentidos, hasta el punto de admitir que ha alcanzado la cumbre de su tenis... hasta ahora. «Estoy casado, soy padre... Creo que he encontrado una serenidad en mi vida personal que se refleja en mi vida profesional. Todo eso en conjunto funciona», aseguró tras ganar en París-Bercy. En julio de 2014, «Nole» se casó con Jelena Ristic, su novia desde niños, y en octubre de ese año nació su hijo Stefan. Fue el preludio de la mejor temporada de su carrera, a la que todavía le queda una misión la próxima semana. «El Masters es el último torneo del año, he tenido buenos resultados allí y espero poder renovar los triunfos. Hay muchas cosas buenas en Londres, el público y el escenario son maravillosos... Se ha convertido un poco en la cuna del tenis. Tras la temporada que he tenido y con la confianza que tengo, espero poder ganarlo», analiza el serbio.