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Madrid se queda sin número uno

Andy Murray cayó en octavos. Feliciano obligó a que apareciese el mejor Djokovic

El británico Andy Murray en la Caja Mágica
El británico Andy Murray en la Caja Mágicalarazon

Andy Murray cayó en octavos. Feliciano obligó a que apareciese el mejor Djokovic

Madrid se quedó sin número uno antes del fin de semana. Andy Murray cayó en cuartos ante el croata Borna Boric, que se ha convertido en el primer jugador en la historia del torneo que se cuela entre los ocho mejores repescado de la previa. El balcánico se impuso por 6-3 y 6-3 al dos veces campeón en la Caja Mágica.

Murray, que va por la parte alta del cuadro donde no están Djokovic ni Nadal, está viviendo una temporada complicada por sus problemas físicos. El líder de la ATP ya acumula en 2017 media docena de derrotas cuando en todo el año pasado sólo perdió nueve partidos. Después de imponerse en la final de Dubai, las molestias en el codo derecho le han impedido ser regular. Madrid, donde fue finalista la pasada edición, debía servir para confirmar los síntomas de recuperación que mostró hace dos semanas en Barcelona. Allí alcanzó las semifinales, pero el escocés está muy lejos de ser el jugador consistente que se reveló como una más que notable raqueta en tierra batida hace un año. “Estoy frustrado y quizá por eso me he reído en la pista”, comentó tras caer ante el veinteañero balcánico. “Lo peor no es perder un partido, si no la forma en que lo he hecho. No se lo he puesto difícil a Borna y eso me preocupa”, aseguró.

El que no falló fue Novak Djokovic. Ante Feliciano López, jugó su mejor partido de la temporada sobre tierra batida. Se impuso por 6-4 y 7-5 en 93 minutos y lanzó las primeras señales de recuperación en un año muy irregular. En cuartos le espera Kei Nishikori, el verdugo de David Ferrer al que se impuso por 6-4 y 6-3.

El serbio llegó a Madrid rodeado de interrogantes. Es su segundo torneo sobre arcilla -sólo alcanzó cuartos en Montecarlo- y horas antes de recalar en la capital anunció que prescindía de su equipo de toda la vida. En la Caja Mágica está con su hermano Marko y en busca de sensaciones que le permitan defender el título del año pasado y rodarse para pelear por su segundo Roland Garros. Las dudas que mostró en el estreno, cuando llegó a estar 3-0 abajo en el tercer set con Almagro, desaparecieron ante Feliciano.

El partido se tuvo que disputar con el techo de la pista Manolo Santana cerrado por la lluvia. En esas condiciones el saque del toledano no hace tanto daño, pero a pesar de todo puso en muchas dificultades a “Nole”. La pista “indoor” redujo el bote de la bola, el juego fue un poco más lento y Feliciano supo adaptarse al desafío. Después de asegurar que con 35 años sigue en activo por partidos como este, llevó casi al límite a Djokovic. Fue agresivo, valiente, pero un par de detalles en los finales de cada set acabaron con su decimosexta participación en el torneo. “Si sigue jugando así, volverá a ser el jugador de estos últimos años. Nos ha malacostumbrado porque venía siendo imbatible. Este año ha tenido más altibajos, pero es normal. Tantos años ahí arriba saliendo a jugar cada partido con la obligación de ganar no es fácil”, comentó.