Otra vez en el trono

Rafael Nadal, tras el partido antesTomas Berdych
Rafael Nadal, tras el partido antesTomas Berdych

El español Rafael Nadal cumplió su objetivo y será número uno del mundo el próximo lunes desbancando de esta posición al serbio Novak Djokovic, al derrotar hoy en las semifinales del torneo de Pekín al checo Tomas Berdych, por 4-2, 15-40 y abandono, debido a un problema en la espalda.

MADRID- Rafa Nadal. El mejor. Otra vez. A partir de mañana, la lista de la ATP reflejará lo que todo el mundo del tenis ya sabe desde hace meses: que el zurdo de manacor es en estos momentos el número uno del mundo. Así lo demuestra su gran 2013. Lo era virtualmente pero, después de haber accedido a la final de Pekín por el abandono de Tomas Berdych, también lo es sobre el papel, en los números, independientemente de lo que suceda hoy (a partir de las 10:00/C+Deportes) entre Rafa y Novak Djokovic –verdugo de Gasquet en la otra semifinal (6-4 y 6-2)–, que se juegan el título en la capital china. Será la última misión de Rafa como número dos antes de comenzar mañana su tercer reinado. Si el español vence hoy al serbio, sumará 11.360 puntos. Si pierde, 11.160, suficientes en ambos casos para derrocar a «Nole» (11.120 puntos si gana y 10.860 si cae).

El ascenso de Nadal puede considerarse una nueva proeza dentro de su largo historial de ellas, ya que la segunda reconquista del número uno llega después de uno de sus peores momentos como profesional, el parón de casi ocho meses por la tendinitis en la rodilla izquierda y los problemas que le siguió dando la articulación en su regreso triunfal. «Ha aprendido a convivir con el dolor», reconoce Toni, su tío y entrenador, que tampoco ha negado la preocupación que había por que no desaparecieran del todo los dolores. Pero Nadal siguió ganando, aguantando los puntos que tenía que defender en la temporada de tierra y recortando a bocados la distancia con Djokovic en pista dura hasta lograr superarlo.

10 títulos

Un virus gastrointestinal le impidió jugar en enero y se perdió el primer «grande», el Abierto de Australia. Reapareció en febrero. Su último partido había sido el 28 de julio de 2012. Rafa cambió su calendario para que la adaptación fuera paulatina: hizo la gira americana (Viña del Mar, Sao Paulo y Acapulco) sobre polvo de ladrillo, la superficie menos agresiva y en la que mejor se mueve. No disputaba esos torneos desde 2005. Centró el comienzo de la temporada en la tierra, con el paréntesis de Indian Wells, que también ganó, y después ha brillado en la pista dura, tras caer en primera ronda de Wimbledon en otra jornada en la que el miedo a la rodilla le bloqueó. También a eso logró reponerse el español. La dura caída fue contestada con una reaparición fulgurante: los títulos en Montreal, Cincinnati y su segundo Abierto de Estados Unidos. Por si había dudas, en dos de esos tres torneos derrotó a Djokovic. En total, Rafa ha disputado 13 torneos en 2013 (14 si contamos Pekín), con diez títulos, dos finales y la ya citada derrota en el pasto londinense. Entre los triunfos hay dos torneos de «Grand Slam» y cinco Masters 1.000. 65 victorias alumbran su año por sólo tres derrotas, ante Zeballos en la final del torneo en el que reaparecía; frente a Djokovic en Montecarlo y ante Darcis en Wimbledon. Su juego en pista dura ha mejorado. En teoría es la peor superficie para sus características, pero en 2013 lleva 27 triunfos seguidos sobre ella. Y ninguna derrota.

Empezó el año con 4.592 puntos de desventaja sobre Djokovic, que llegó a tener un máximo de 6.535 en marzo. Rafa se lo ha comido todo. Jamás se había visto una reacción así después de un parón tan largo, como jamás ningún tenista acabó el curso como número uno tres años después de haberlo perdido, como lo ha conseguido el español. Federer lo recuperó con dos años de diferencia en 2009 e Ivan Lendl también lo logró en 1989, pero Rafa va camino de llevarlo más allá. Una muestra más de su capacidad de superación. «Es realmente increíble lo que ha hecho en un periodo tan corto para convertirse en número uno de nuevo y hay que expresarle todo el respeto del mundo», opinó Berdych, el tenista ante el que se coronó Rafa. Será la tercera ocasión en la que Nadal reine en el tenis. La primera vez llegó al trono en los Juegos Olímpicos de 2008, en Pekín, una ciudad que quedará ligada a Rafa para siempre porque allí lo ha conquistado por tercera vez. El 18 de agosto de 2008 fue número uno y ahí se mantuvo durante 46 semanas. La primera reconquista se produjo el 7 de junio de 2010 y aguantó hasta el 4 de julio de 2011, 56 semanas.

Nadal es el cuarto tenis español que llega al número uno, pero el único que ha logrado acomodarse ahí. Manolo Santana fue número uno de honor antes de la denominada «era Open» (1968), cuando este deporte se profesionalizó. El ránking empezó a contarse a partir de 1973 y un total de 25 tenistas han dominado la lista. Carlos Moyà fue el primer español (1999), pero sólo estuvo dos semanas en territorio de reyes. Juan Carlos Ferrero le siguió con dos meses en 2003. Arantxa Sánchez Vicario había alcanzado un mes más, tres, en 1995. La próxima semana será la 103 de Nadal al frente de la ATP y ya tiene cerca a Bjorn Borg. Rafa ha superado todos los registros del sueco en Roland Garros. «Es el mejor de la historia en tierra», llegó a decir Borg. Ahora tiene a tiro superar su longevidad como número uno y colocarse sexto en esa clasificación. Para llegar al «top 5» tiene que superar las 170 semanas que suma John McEnroe. El récord histórico en este aspecto lo tiene Roger Federer, con 302. Es un registro difícil de batir, porque tendría que estar cuatro año más en la cima. Lo que tiene más accesible el manacorense es llegar y rebasar la plusmarca de «Grand Slams» del suizo. Suma 17 el helvético por 14 Rafa, dos de ellos añadidos a su palmarés este curso.

«Es el mejor deportista español de la historia», sostiene Manolo Santana para poner fin a un debate que cada vez lo es menos, porque casi todas las miradas se dirigen al manacorense. Pero Nadal es mucho más que eso. Trasciende las fronteras españolas. Es uno de los mejores tenistas de la historia y todavía está a tiempo de ser el mejor en solitario. Su tercer reinado empieza mañana.