Roland Garros mira al cielo ante la previsión de lluvia

Los organizadores de Roland Garros, segundo Grand Slam de la temporada, miran al cielo ante las previsiones de lluvia para la próxima semana, que pueden perturbar el normal desarrollo del torneo de tenis.

El director general de la Federación Francesa de Tenis (FFT), Gilbert Ysern, organizador del torneo, señaló que las condiciones climáticas son actualmente su principal preocupación junto con el estado de salud de algunos de los favoritos, lo que puede poner en duda su participación.

Según la agencia meteorológica francesa, se esperan precipitaciones sobre París al menos hasta el próximo miércoles, lo que amenaza con suspender partidos y retrasar todo el calendario.

Ysern insiste en que los augurios no siempre se cumplen y confía en que las lluvias, cuya intensidad no se atreven a calcular los especialistas, sean más clementes que en los últimos días.

El pasado fin de semana cayó en París el equivalente a la lluvia habitual de todo un mes de mayo.

Según Météo France, hay que remontarse a mediados de los 80 para tener una primavera tan lluviosa y fría en Francia.

El responsable del torneo insiste en que "es mejor encontrar estos problemas al principio del torneo, cuando todavía hay espacio para recuperar el tiempo perdido, que en las semanas finales".

El año pasado, la lluvia obligó a retrasar al lunes la final entre Novak Djokovic y Rafael Nadal, lo que hizo que el español festejara un día después de lo previsto su séptimo triunfo sobre la tierra batida parisiense.

En caso de que la cosa se complique, los organizadores cuentan con algunas herramientas para acelerar el desarrollo del torneo, como utilizar las dos pistas que normalmente no se utilizan o avanzar el inicio de las jornadas.

Ysern asegura que, incluso, el reglamento les permitiría cambiar la configuración de los partidos y jugarlos a tres sets, en lugar de los cinco habituales, en caso de que la situación sea demasiado desesperada.

Una decisión que tomarían "en el caso de que la primera ronda no terminara el primer sábado", señala.

En cualquier caso, la lluvia volverá a poner de actualidad uno de los viejos debates que rodean a Roland Garros y su ausencia de pistas cubiertas.

Los organizadores barajan varias posibilidades para renovar sus instalaciones y contar con, al menos, una pista con techo, pero las presiones de los vecinos, que no aceptan el proyecto de ampliación de Roland Garros, amenazan con retrasar su puesta en marcha.