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Un Nadal a medias no puede con Zverev en su estreno en la Copa Masters

El español perdió con el alemán por 6-2 y 6-4. Djokovic se acerca en la lucha por el número uno

Si se junta un jugador (Nadal) falto de confianza por la lesión en la zona abdominal, quizá incluso mermado físicamente, con otro (Zverev) que además de ser muy bueno tiene el día en el que le sale todo, el resultado es de 6-2 y 6-4 para el alemán en el estreno en la Copa Masters. El peor arranque posible para el español, sobre todo por las sensaciones y por el lenguaje corporal que transmitió durante gran parte del encuentro; él que es posiblemente la mente más privilegiada de la historia del deporte. Pero fue que no: así se lo decía a su banquillo antes de acabar el primer set, y así se lo dijo a sí mismo dando un puñetazo a la raqueta cuando falló un revés que le hubiera dado tres pelotas de ruptura en el segundo. Perder implica que, ahora mismo, para asegurarse acabar 2019 como número uno del mundo sin contar lo que haga Djokovic no le vale con ser finalista en Londres, tiene que ganar el torneo, aunque las cábalas son muchas. La distancia actual con el serbio son 440 puntos. Quedan dos partidos de la primera fase (se reparten 200 por victoria en cada uno de ellos), las semifinales (400 más) y la final (500), si llega.

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La duda de Nadal era con su saque, por las molestias que tuvo, y una de las claves del encuentro fue precisamente ese golpe, pero de su rival. No le dio confianza al zurdo hacer un "ace"en su segundo servicio. Casi nunca se encontró cómodo, falto de ritmo y con errores que normalmente no comete. En cambio, Zverev no paraba de tirar cañonazos: servicios a 220 kilómetros por hora como si nada y a los dos lados de la pista. En el tercer turno de Rafa al saque llegó el break en blanco y el alemán se vino más arriba todavía. Los fallos que empezó cometiendo con su derecha prácticamente desaparecieron. Jugó perfecto: sólido desde el fondo, agresivo e incomodando a Nadal, que no lograba ser profundo en sus golpes y así le tocaba correr demasiado de lado a lado.

Ni un 0-30 aprovechó el español, tras dos dobles faltas de Zverev, al comienzo del segundo parcial, cuando ya iba con una rotura en contra (0-1). Le llegó entonces el ataque de orgullo al zurdo. Ya no tenía mucho que perder y se animó sacando el puño y mejorando su nivel. Pero su rival no le dio opciones e incluso se permitió una derecha en carrera para ponerse 5-3 que hubiera firmado el mismísimo Nadal. Después culminó el trabajo y cerró su racha negativa contra el manacorense: había perdido sus cinco duelos precedentes. Empieza mal la Copa Masters para el número uno, pero esto sigue, porque el de Londres es el único torneo del circuito que permite un tropiezo. Si recupera la confianza (y al final del encuentro fue a más), su tenis fluirá. El próximo rival será Medvedev el miércoles, en lo que supondrá el reencuentro tras la impresionante final del US Open que jugaron en septiembre.