Vuelve Busquets, el otro Messi

El centrocampista azulgrana ya se ha recuperado de su lesión y todo apunta a que Valverde le hará jugar mañana frente a la Roma. Busi es clave en el sistema del Barcelona.

El centrocampista azulgrana ya se ha recuperado de su lesión y todo apunta a que Valverde le hará jugar mañana frente a la Roma. Busi es clave en el sistema del Barcelona.

Cuando el Barça flojea, cosa que ha hecho muy poco a lo largo de la temporada, todos los disparos apuntan a la ausencia de Busquets, el centrocampista ideal, al que podría calificarse como el «otro Messi» del equipo. Si el argentino es santo y seña en ataque y es el que decide los partidos con sus goles, sus asistencias y su presencia, el centrocampista de Sabadell es, de medio campo hacia atrás, el sosten, el «regista», que dirían los italianos por su forma de ver el fútbol, por su forma de entender el juego y por esa capacidad innata para pensar un segundo antes que el rival. Su anticipación, su perfecta colocación y su desdoblamiento defensa ataque permiten que el Barcelona se mueva como un acordeón cuando él está sobre el campo.

Y la buena nueva para el Barcelona, para Valverde y para los aficionados azulgrana es que Busi ya está recuperado del golpe que sufrió ante el Chelsea y que le impidió jugar ante el Athletic, el Sevilla y los dos encuentros amistosos de la Selección frente a Alemania y Argentina. Ayer se entrenó con normalidad y la idea del técnico es convocarlo para el partido de mañana frente al Roma, una escuadra que amontona gente en el centro del campo para buscar superioridad en esa zona en la que dicen los entrenadores –cuando no tienen a Messi– que es en la que se ganan los partidos.

Así que Busquets, Iniesta y Rakitic, que desde su trabajo silencioso está completando un gran curso, volverán a formar el habitual centro del campo. La ausencia de Coutinho, que no puede jugar Champions, abre la incógnita de si juega Dembélé o es Paulinho la apuesta de Valverde. Siendo el partido en el Camp Nou y con la idea de que el equipo italiano se cerrará, la velocidad del francés por la banda derecha puede ser clave.