«Y pensar que hace un mes estaba con una bota y sentada en una silla...»

Carolina Marin señala al cielo tras recibir la medalla de oro
Carolina Marin señala al cielo tras recibir la medalla de oro

La locura del campeón. Oro en el Mundial de Bádminton por segunda vez consecutiva, la primera jugadora europea que hace doblete. El teléfono de Carolina Marín (Huelva, 15 de junio de 1993) ardía. «Está atendiendo a una televisión china», dice su entrenador al otro lado del aparato. En ese país es un ídolo. En España también lo es ya. Termina y saca unos minutos para atender a LA RAZÓN. Comienza con un muchas gracias y despide mandando un beso.

–Otro oro, ¿cómo se siente?

–Siento mucha felicidad, creo que incluso más que el año pasado cuando gané en Dinamarca. Tengo que dar las gracias a mi maravilloso equipo, a mi entrenador Fernando Rivas y al psicólogo Pablo del Río.

–¿Por qué ha sentido más felicidad?

–Es que hace un mes estaba lesionada y llegar hasta aquí ha supuesto un gran esfuerzo. Ha sido un año muy complicado. Repetir título era muy difícil. Además, la gente me ha aplaudido y han coreado mi nombre.

–¿Qué es lo primero que le pasó por la cabeza cuando el último tiro de Newhal se fue fuera?

–Pues que hace un mes estaba con una bota puesta, sentada en una silla y sin saber si iba a poder participar en el Mundial, y ahora nos vamos con otro oro. También en toda la gente que me apoya y me ayuda.

–¿Hasta qué punto le preocupaba la lesión?

–Claro que me preocupaba, el Mundial estaba muy cerca, pero hace dos semanas empecé a tener buenas sensaciones y he ido de menos a más en el torneo. Los primeros partidos fueron los más complicados, sobre todo el primero. Y la final ha sido perfecta. He disfrutado muchísimo.

–¿De verdad se puede disfrutar en un partido así, con todo lo que hay en juego?

–Por supuesto que sí. Salí dispuesta a pasarlo bien y a disfrutar del ambiente, y además la estrategia que habíamos pensado funcionó a la perfección

–¿En el segundo set pasó un rato malo?

–Pero no me he venido abajo y me he concentrado en repetir lo que estaba haciendo bien.

–¿Qué ha pensado al oír, en lo alto del podio, que el himno era equivocado?

–Me ha sorprendido un poco al principio, pero no he dejado que eso me impidiera disfrutar de un momento así.

–Queda un año pasa los Juegos Olímpicos de Río. ¿Piensa ahora en ellos?

–Son un objetivo muy importante, pero queda mucho tiempo y muchos torneos que disputar en medio. Ahora quiero descansar unos días.

–¿Dónde está su límite?

–Límite no me voy a poner. El límite ya lo veremos el día que me retire.

–¿Seguro que es de Huelva y no de Marte? Porque siendo española, ganar dos Mundiales en bádminton...

–Sé que lo que he conseguido es bastante complicado.