Endesa alerta del riesgo de caer en una nueva burbuja renovable

El consejero delegado de la eléctrica, José Bogas, critica el mecanismo de subastas «verdes» porque genera especulación

Endesa gana el 88 % menos en 2019 por el cierre de centrales de carbón
El consejero delegado de Endesa, José Bogas, durante la presentación de resultados anuales de 2019David FernándezEFE

La convergencia verde hacia la que transita Endesa, al igual que otras energéticas, implica un rosario de espinas en forma de sobrecostes que la eléctrica española trata de esquivar. Uno de ellos es el cierre de sus plantas térmicas –ahogadas por la caída de los precios del gas y el alza de los derechos de emisión de CO2– que le ha supuesto un deterioro en sus cuentas de 1.417 millones de euros. El impacto de la descarbonización, anotado en los libros de 2019, ha lastrado en consecuencia las ganancias del grupo un 88%, con un beneficio neto de 171 millones para el conjunto del pasado ejercicio. Pero además del carpetazo al carbón importado, solicitado el pasado mes de diciembre, que se unió al de las centrales que quemaban carbón nacional, Endesa trata de impulsar su presencia en el negocio renovable, donde solo en 2019 ha aumentado un 211% sus inversiones. De hecho, cerca del 70% de las inversiones de desarrollo de Endesa se vincularon a proyectos de generación renovable, lo que ha permitido que el 73% de la generación pensinsular y el 59% del conjunto de la generación total esté libre de emisiones de CO2. En este contexto, con unas inversiones brutas de más de 2.200 millones de euros focalizadas en eólica y fotovoltaica, la energética que dirige José Bogas deberá acudir a las subastas renovables que prepara el Gobierno. Para ello, dispone de unas provisiones de inversión de 6.300 millones entre 2019 y 2021, la mitad de ellas destinadas a instalaciones renovables. Sin embargo, el propio Bogas advirtió ayer del riesgo de estas subastas, a las que calificó que «negocio paralelo que está encareciendo el precio del kilovatio/hora final». El consejero delegado de Endesa alertó de que estas subastas pueden volver a generar otra burbuja renovable. De hecho, hay peticiones a Red Eléctrica por cerca de 200.000 megavatios para conectarse a las redes, cinco veces más que los planes de energía y clima (PNIEC) hasta 2030. Esta fiebre supone cinco veces más que la potencia total renovable instalada en España en la actualidad y amenaza con inflar el precio de las autorizaciones de los puntos de acceso, que se revenden a precios de oro incluso sin estar concedidas a la espera de que el Gobierno vaya subastando anualmente 3.000 MW. «Mi teoría es que si no hubiera habido subastas no se habría generado la burbuja renovable que se generó. Yo no haría estas subastas que, además, pierden la señal del mercado cuando se sabe que se va a cobrar 40 euros pase lo que pase», indicó Bogas en su comparecencia para explicar los resultados de la compañía.

Apagón nuclear

Sobre el futuro «apagón nuclear», Bogas remarcó que Endesa no modificará la amortización de sus centrales mientras pueda seguir renovando los permisos por diez años, a lo que añadió que, «en quince años, pueden ocurrir muchísimas cosas». Aunque Bogas reiteró que la eléctrica no tiene «ningún deseo» de comprar participaciones en nucleares y se ceñirá a los protocolos de cierre de las centrales, con lo que irá ajustando la amortización según se vaya acercando el apagón en 2035, dejó «la puerta abierta a todo».