La UE prepara un fondo de paro comunitario para salvar el empleo en España e Italia

Podrá movilizar hasta 100.000 millones de euros para evitar despidos a causa del coronavirus

El ejecutivo comunitario va a aprobar la puesta en marcha de un nuevo fondo, bautizado como SURE (seguro), que tiene como objetivo auxiliar a los países más castigados por el coronavirus, con el objetivo de que mantengan el empleo a pesar de la paralización de la economía. En la presentación de la propuesta, la propia presidenta del ejecutivo comunitario, Úrsula von der Leyen asegura que este plan está especialmente concebido para respaldar a España e Italia. Aunque el ejecutivo comunitario no ha querido dar excesivos detalles, el borrador al que ha tenido acceso el rotativo Financial Times, asegura que este fondo podrá movilizar hasta 100.000 millones de euros. No se trata de crear un sistema de reaseguro de paro europeo como complemento a las prestaciones nacionales, tal y como reclamaba España, sino un sistema de alivio temporal con el que proveer de liquidez casi a coste cero a los ERTES financiados con dinero público. De esta forma, se trata de arrimar el hombro con dinero europeo para no seguir asfixiando las arcas públicas de los Estados más endeudados.

“Los europeos sufrimos la mayor tragedia humana desde las guerras. Los más afectados y los que antes lo han sufrido son Italia y España y estamos de luto con ellos. Millones de personas no pueden ir a trabajar, pero aún tienen que comprar alimentos y pagar las facturas. Las empresas están pagando salarios a sus empleados, incluso si, en este momento, no están ganando dinero. Europa llega ahora a apoyar, con una nueva iniciativa llamada SURE (seguro)”, explicó ayer mediante un vídeo Von der Leyen. En realidad, el ejecutivo comunitario no se ha sacado ningún conejo de la chistera. Se trata de que Bruselas salga a los mercados para obtener financiación gracias a las garantías de ciertas partidas no gastadas del presupuesto europeo tal y como se realizó en el pasado para auxiliar a Irlanda y Portugal. Para que la capacidad de este fondo llegue hasta los 100.000 millones, se pedirán garantías adicionales a los Estados de 25.000 millones de euros. Un esfuerzo menor al de otras iniciativas en la palestra como la mutualización de deuda pública a través de eurobonos, cuyas negociaciones ha causado agrias invectivas entre zona norte y sur de la zona euro.

Con este paso al frente, el ejecutivo comunitario intenta ofrecer una alternativa en este bronco debate y relajar la tensión. La propuesta que se aprobará este jueves será discutida por los ministros de Economía y Finanzas de los Veintisiete que volverán a reunirse por videoconferencia el próximo día 7 de este mes. El objetivo es que este encuentro no se salde con un nuevo fracaso, tal y como sucedió con la cumbre de este pasado jueves cuándo Italia y España amenazaron con no firmar el texto de conclusiones debido a la falta de ambición de las propuestas. Ante el dique de contención de la Haya y Berlín para compartir riesgos, von der Leyen prefiere no dar alas el debate e incluso en una controvertida entrevista este pasado fin de semana con la agencia alemana DPA tachó los coronabonos como “un eslogan”. Ante la polvareda levantada, su equipo de comunicación tuvo que matizar estas declaraciones al asegurar que todas las opciones siguen abiertas.

Pero no se sabe si esta propuesta será suficiente para acallar a los países del sur. El ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, defendió ayer en una entrevista en el Financial Times la puesta en marcha de un fondo específico temporal de emisión de deuda conjunta, para luchar contra los estragos del coronavirus que actuaría de forma paralela al marco financiero plurianual europeo. Para no asustar a los halcones del norte, París propone que esté acotado a un periodo de unos 10 o 15 años.