3 de cada 4 empresas reclaman ayudas fiscales para superar la crisis del Covid-19

La mitad del tejido empresarial cree que no podrá evitar reducciones de plantilla y demanda mayor flexibilidad laboral, según un estudio de Randstad

Guadalajara en la fase 1 de la desescalada@ C.PASTRANOLa Razón

Las empresas se preparan para un futuro poco halagüeño y abogan por ayudas fiscales para sobrevivir a esta crisis. La incertidumbre económica atormenta a buena parte del tejido empresarial que ha tenido que permanecer cerrado desde que se declaró el estado de alarma hasta el inicio de las fase 0 (el pasado 4 de mayo). Otros seguirán con el cierre echado hasta que puedan retomar su actividad con normalidad para no aumentar las pérdidas que han acumulado durante el confinamiento y también los hay que se plantean el cierre definitivo. Para salir a flote, un estudio de Randstad revela que el 72,2% de las empresas cree que una serie de ayudas fiscales como deducciones en el Impuesto de Sociedades o en el IRPF tendrán un impacto positivo para mitigar los efectos de la crisis por el Covid-19. De las 450 empresas que han participado en este estudio, un 56,8% se inclina por el aplazamiento de las cargas fiscales y de cotizaciones, un 54% destaca la ayuda directa por parte de la Administración y un 47,1% la flexibilización laboral.

El peso fiscal que soportan los empresarios no les permite desempeñar su actividad con normalidad, asegura Valentín Bote, director de Randstad Research. Sectores como el turismo, la construcción o la hostelería, no se recuperarán totalmente hasta 2022. Gran parte del resto de sectores no lo harán completamente hasta mediados de 2021, mientras que agricultura, logística, energía, actividades jurídicas o de contabilidad, y ciertas industrias, alcanzarán la recuperación total, como muy tarde, a finales de este año, apuntaba Randstad en un estudio previo. En este sentido, la gran mayoría de las empresas prevé un impacto económico negativo grave, sobre todo para España. El 92% prevé una caída económica en España, de los que el 82% considera que será importante. La incertidumbre economía en el país (80,9%) se posiciona como la principal preocupación de los empresarios, seguida de la situación económica en su sector (50,1%) y el panorama político (37%). En el caso de la Comunidad de Madrid, la incertidumbre económica es aún mayor, siendo elegida por el 85,5% de los empresarios, frente al 79,7% de las compañías de Cataluña.

Menos ventas y despidos inevitables

En cuanto a las amenazas financieras generadas por esta situación, el 79,1% de los empresarios señalan como la principal la caída de la facturación y las ventas, y más de la mitad destacan la posible bajada de la rentabilidad de sus negocios (50,3%) o la morosidad (48,3). Además, destacan otras preocupaciones financieras como los costes laborales (4,14%), los pagos de los impuestos (22,5%) y los riegos de bancarrota (20%).

El principal desafío que tienen los directivos españoles es continuar con la normalidad en esta situación tan atípica. El 42,8% de las empresas afirma estar logrando mantener su actividad o producción durante esta crisis aplicando medidas de reestructuración organizativa como el teletrabajo. El 41,6% de los encuestados afirma que está aplicando un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y un 61,6% está implantando el teletrabajo. Mientras, el 25,5% asegura que su actividad está paralizada por completo, pero de manera temporal. En cuanto al empleo, una de cada dos empresas (51%) cree no poder evitar las reducciones del tamaño de su plantilla frente a la situación previa a la crisis y el 49% restante confía en que el empleo se mantenga o crezca. Por otra parte, el 68% cree que habrá una reducción de los puestos de trabajo en su sector, que para la mitad será significativa.