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Econo-tarios para la reconstrucción tras la Covid-19

La reconstrucción económica pasa por iniciativas para recuperar empleo y crecimiento económico, y, a medio plazo, reduzcan nuestra vulnerabilidad

Reportaje sobre la reconstrucción de la economía tras la pandemia por coronavirus. Locales con el cierre medio echado, con cartel de se traspasa, con cartel de liquidación total y calles comerciales con la actividad parada
Reportaje sobre la reconstrucción de la economía tras la pandemia por coronavirus. Locales con el cierre medio echado, con cartel de se traspasa, con cartel de liquidación total y calles comerciales con la actividad paradaLuis DíazLa Razón

Se ha conocido recientemente que desde hace varias semanas un amplio grupo de expertos economistas, sociólogos o científicos, convocados por la Presidencia del Gobierno, se han reunido de forma muy discreta, con el objetivo de elaborar un documento sobre la era Pos-Covid. La oficina de prospectiva y estrategia creada por Pedro Sánchez meses antes de estallar la crisis sirve de base para diseñar planes de futuro, si bien en distinto sentido al previsto en origen.

Necesarios e imprescindibles planes para afrontar la problemática coyuntura, pero también para plantear modificaciones de gran calado en la estructura económica nacional. Por su parte, la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, convocó a una veintena de economistas para elaborar medidas específicas.

Los Ejecutivos de Francia e Italia han constituido grupos similares. El antiguo economista jefe del FMI Olivier Blanchard y el Nobel Jean Tirole dirigen los 26 expertos galos seleccionados por el presidente Macron. El grupo transalpino elegido por Conte ya ha presentado un paquete de 102 medidas de próxima materialización.

El altruista trabajo del centenar de expertos se configura en torno a diez líneas de trabajo: crecimiento y productividad, desigualdad; desempleo estructural y precariedad, longevidad (análisis sobre el futuro del sistema de pensiones), sistema educativo, recalificación de los trabajadores, despoblamiento rural y habitabilidad de las ciudades, descarbonizar la economía, uso racional de los recursos naturales y bienestar.

El heterogéneo grupo, por especialidad e ideología, aportará su visión y propondrá medidas de no fácil consenso. Su creación ha levantado recelos entre los economistas afines al Gobierno de coalición, al herir su sensibilidad profesional e ideológica. Don Antonio Machado decía que “lo importante no es el nombre de las cosas, sino lo que significan”.

No importa quiénes compongan los distintos grupos, lo sustancial es que actúen eficazmente. El objetivo es redactar un texto de reflexión sobre los grandes retos del país y posibles soluciones. No todas sus directrices serán bien recibidas por los gestores gubernamentales. Éstos tendrían que aparcar suspicacias y centrarse en los diagnósticos. Son los responsables de la política económica nacional quienes tomarán decisiones tendentes a proporcionar estabilidad y recuperación en el marco de los Presupuestos del Estado. El mayor consenso político posible resultará prioritario, buscar soluciones a los problemas y no utilizar los problemas para buscar enfrentamientos.

La reconstrucción económica pasa por iniciativas para recuperar empleo y crecimiento económico, y, a medio plazo, reduzcan nuestra vulnerabilidad. Por primera vez en la historia, la crisis actual no se debe a desequilibrios económicos (Gran Depresión o Crisis de 2008), tiene triple naturaleza: de oferta (la paralización de la producción china gripó la actividad productiva mundial); de demanda (descenso del comercio y transporte internacionales, con el petróleo a precios mínimos) y dimensión financiera (pérdida de riqueza financiera por descenso de las cotizaciones de acciones y bonos).

La obtención de los fondos europeos de reconstrucción estará condicionada a proyectos concretos con un pormenorizado seguimiento. España tiene una gran oportunidad ante sí. Para reconstruir el edificio dañado no podemos reciclar materiales.

La modernización pasa por implementar medidas en: educación de nuevas habilidades digitales que garanticen competencias en los nuevos mercados, progresar en la regulación de las políticas activas y pasivas, mejorar el Estado del Bienestar y avanzar en la Transición Ecológica. Las nuevas tecnologías requieren razonamiento analítico, pensamiento crítico, emprendimiento e iniciativas y liderazgo personal. Labor de los Econo-tarios.

Javier de la Nava es profesor de Economía en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA, y analista en la Academia de P@pel